domingo, 26 de febrero de 2017

Joaquín, muchas gracias

Probablemente estemos cansados de llegar tarde, hartos de dejar de reconocer los méritos de los que están a nuestro alrededor porque imaginamos que hay cosas que se dan por sabidas. Tenemos la mala costumbre de dejarlo todo para el final, el hábito debería ser una excepción. Imagino que por eso, y porque se lo merece, Joaquín Rodríguez ha recibido tantos reconocimientos a lo largo de los últimos días.

El baloncesto leonés no se entendería sin la inestimable aportación de Joaquín Rodríguez. Lo fue todo en el Elosúa, primero, y después en Baloncesto León: delegado, director deportivo, gerente y presidente. Su gran especialidad ha sido comerse y solucionar los marrones de otros. Día tras día, año tras año. Nunca una mala palabra, siempre con una sonrisa en la cara.

Joaquín siempre ha sido muy prudente; vale más por lo que calla que por lo que dice. Hay cantidad de cosas que no se pueden contar; y hoy él solo recuerda los buenos momentos y la cantidad de amigos que ha hecho gracias al baloncesto. Es lo que le suele pasar a las buenas personas. El otro día, en una entrevista, decía que se sentía en deuda con nuestro deporte. Que este le había dado mucho más de lo que él había aportado. Pepe Estrada, que nunca se ha mordido la lengua, precisó que ni un diez por ciento. No puedo estar más de acuerdo.

Muchos de nosotros lamentamos que, aunque ahora se reconozca, en cierto modo, su valía; todos aquellos que le prometieron tanto para que continuara solucionando sus problemas, no se acordaran de él cuando lo necesitó. Seguro que cometió un buen número de errores, es el precio que tiene tomar decisiones. Pero Joaquín siempre puso por delante los intereses de Baloncesto León aunque fuera en perjuicio propio. Podría poner un sinfín de ejemplos.


Joaco, muchas gracias por todos estos años. Es imposible que podamos devolverte la mitad de los que nos has dado. Espero que tengas tanta suerte como mereces.