sábado, 14 de mayo de 2016

OBRIGADO!!

Ya rodé lo mío, he entrenado en muchos lugares (guardo un especial y cariñoso recuerdo de Melilla y Menorca), he compartido momentos con aficiones que transpiraban baloncesto; pero nunca he vivido la pasión que se siente en Ovar. ¡Jamás!

Ser vareiro no es una cosa cualquiera, ni una cuestión menor. Es un sentimiento, casi un modo de entender la vida. Un orgullo, un privilegio.

Portamos tirachinas para competir contra equipos como Benfica y Porto que cuentan con enormes recursos. Esos que nosotros no somos capaces de tan siquiera imaginar. Pero la vida, afortunadamente, es mucho más que disponer de dinero. Existen patrimonios imposibles de valorar. He estado dos años entrenando en Portugal, con ello quiero decir que tengo conocimiento de causa para afirmar categóricamente que no hay, ni de lejos, una afición en todo el país que sienta el baloncesto como lo hace la gente de Ovar. Emociona, pone la piel de gallina.

Ayer pusimos el cierre a una buena temporada, hemos terminado terceros en la primera y en la segunda fase (detrás de los portaviones), hemos estado presentes en todas las Copas -3-, siendo subcampeones en la de Portugal. Y hemos llegado hasta las semifinales en la liga. No siempre hemos jugado como nos hubiese gustado y no todos los días nos entregamos como deberíamos; pero llegados los momentos importantes hemos luchado como auténticos jabatos. Ayer fue un claro ejemplo de ello, mis jugadores dieron más de lo que les quedaba dentro. Cumplieron al pie de la letra lo que les pedí antes de empezar: “cuando bajemos al vestuario después del partido, que podamos mirarnos a los ojos sinceramente sabiendo que ahí arriba nos hemos dejado el alma”. Tal cual.

Estamos tristes porque nos hubiera gustado llegar más lejos, trabajamos y soñamos con ello. Pero nos sentimos orgullosos por lo logrado y, especialmente, orgullosos de tener el privilegio de pertenecer a un club que cuenta con una afición que no se rinde nunca.


Me faltan palabras de agradecimiento. 

3 comentarios:

  1. Obrigada nós Felix! Não sei como vai ser o futuro, mas espero que continue com a Ovarense. É sem dúvida uma pessoa querida entre os jogadores e os adeptos e vai fazer falta se não regressar! Desejo as maiores felicidades e continue assim; enorme coração e profissionalismo!

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    1. Muito obrigado, Cláudia. Vamos a ver qué sucede.

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  2. Pelo que percebi, não só foi importante a "afición" dos vareiros, mas também o humanismo, a compreensão, o profissionalismo do treinador. Parabéns, Félix. Os vareiros agradecem o trabalho que desenvolveu na ADO. E nunca o esquecerão.

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