miércoles, 18 de junio de 2014

Los forofos



Hoy no sé muy bien por dónde empezar, tengo amontonados una serie de pensamientos a los cuales ignoro si podré dar orden. ¡Allá voy!

Muchos andan llorando por las esquinas, algún otro sigue teniendo motivos para creer, para seguir soñando. Los demás braman de tal modo que casi sueltan espuma por la boca.

Como siempre, hay de todo, pero los que bufan suelen ser los que más ruido producen. De éstos, algunos se han subido al carro en marcha. Otros andaban deseando un descalabro como el que se produjo contra Holanda para comenzar con la masacre. 

Ya hubo controversia con la lista de Del Bosque. Se señaló que algunos jugadores eran quienes hacían la convocatoria, las vacas sagradas, los intocables. Como cuando las hacía Raúl; hasta que un día, sin enterarse, dejo de estar en ellas. ¡Qué ironía!

Ser seleccionador debería ser considerada una profesión de riesgo, y no porque los jugadores “secuestren” tu trabajo. Sino por la amenaza que supone el entrenador que cada español lleva dentro. Los hay considerados y respetuosos, entiendo que la mayoría. Después están los otros, los forofos, los fanáticos. Los faltones, los de la descalificación e insulto fácil. 

Esos que presumen de tener los conocimientos suficientes, los mismos que comprenden cuáles deberían ser los argumentos de cada convocatoria y el planteamiento de cada partido. Lo saben porque han competido muchas temporadas como profesionales, ya sea como jugadores o entrenadores. Seguramente por eso España sea una potencia mundial en deporte, porque todos entendemos de él. Poco importa la disciplina. 

Ni tan siquiera han sido lo suficientemente prudentes como para esperar que España caiga eliminada con estrépito en primera ronda. Les vence la inquina y la animadversión. Les voy a dar un dato, a ver si se violentan tanto: Holanda tiene una tasa de paro en torno al 7% y un Salario Mínimo Interprofesional de 1.486€. El desempleo en España ronda el 25% y el SMI es de 645€. 

Deberían tomárselo con más calma y considerar el fútbol la cosa más importante dentro de las cosas menos importantes. Lo agradecerá su salud… y la del resto. 

Publicado en La Nueva Crónica el 18 de junio de 2014