lunes, 16 de junio de 2014

Los Spurs y el pase



Casi siempre se habla de las condiciones físicas de los jugadores, de cuánto saltan y de lo rápido que corren. También de lo bien que tiran y sus altos porcentajes. De especialistas: defensores, anotadores, tiradores, taponadores o reboteadores. En pocas ocasiones se habla de cómo pasa un jugador, tomado el pase como principal virtud. Quizás sea porque no existen grandes jugadores en este aspecto, tanto en el apartado técnico como en el táctico.

De los primeros hay a montones, de todos los niveles y para cada categoría. De los últimos bien pocos. Probablemente porque siempre se le ha dado más importancia al principio (defender) y al final (meter canasta). Esa transición entre defensa y ataque está sustentada única y exclusivamente por el pase. En el cómo, cuándo y porqué. 

Esos cómo, cuándo y porqué esconden dos valores esenciales: la generosidad y la confianza en el compañero. Con esas dos virtudes interiorizadas  los jugadores comprenderian mejor el juego y ejecutarían mejor el pase. 

Esos son los Spurs, tipos de enorme talento y con un buen físico, aunque el de algunos cada vez más desgastado. Pero si hay una virtud que sobresale por encima de todas en este equipo de leyenda es el conocimiento del juego. Dirigidos por un entrenador magistral son el mayor ejemplo de generosidad y confianza. “Seguid pasando el balón” decía el otro día Popovich durante un tiempo muerto. 

Ha llamado mucho la atención el alto porcentaje con el que han jugado las series finales, el cual ha venido sustentando en un gran número de tiros liberados. Un pase más hasta conseguir la mejor opción de lanzamiento. Todo esto acompañado de un excelente uso del bote y del movimiento sin balón. 

El juego de San Antonio es para guardar, para disfrutar de él una vez tras otra. Es la quintaesencia del baloncesto. Pero sobre todo, es para enseñar a los niños y a muchos profesionales.