miércoles, 15 de enero de 2014

Parecen otros tiempos

Recientemente, el político socialista Pedro Zerolo comunicó que le habían diagnosticado un cáncer.  Poco tardó en llegar la burla, la ofensa y el desprecio. 

Alerta Digital publicó la noticia con un montaje fotográfico de Zerolo al lado de un  chimpancé aclarando, convenientemente, que el político era el de la izquierda de la imagen. 

Posteriormente, en un programa de televisión on line del mismo medio, Armando Robles, su director, mantuvo un diálogo sin desperdicio con el sacerdote Jesús Calvo, conocido cura ‘falangista’ nacido en El Burgo Ranero. 

Robles declaró: “no le deseo ningún mal a nivel personal”, “no me alegro, pero no me ha causado ningún trauma”. Para Robles, los pecados de Pedro Zerolo son el socialismo y la homosexualidad. En el transcurso de la conversación, se fue acalorando y llegó a decir: “no cambiaría la vida de mi perro por la de Zerolo”. 

La condición humana debería, no digamos ya la cristiana, no desear el mal a otro semejante. Por lo tanto, manifestar tal obviedad no hace más que evidenciar a quien se ve en la obligación de hacer parecida afirmación.

La última sentencia hace pensar que Armando Robles pueda poseer algún don divino, como si tuviera la virtud de salvar la vida de Zerolo si sacrificara la de su perro. 

El Padre Calvo fue mucho más allá y terminó despachándose a gusto: “Hay mucha basura social y se ha quitado la pena capital, desgraciadamente, que es doctrina católica. Habría que eliminar a mucha gentuza que está haciendo la vida imposible a los inocentes”.

No soy experto en Teología, pero no parece un pensamiento muy cristiano. A pesar de ello, llevaré a cabo un exhaustivo estudio al respecto. Cuando lo finalice, espero tener para con el Padre Calvo la consideración cristiana de la que él adolece. 

Parece que, para algunos, no es suficiente con los recortes económicos y sociales que este país viene sufriendo en los últimos tiempos. No tardando veremos las calles llenas de Seiscientos, regresaremos a la televisión en blanco y negro y a las películas de dos rombos. Para lo de Armando Robles y el Padre Calvo no habría rombos suficientes.

 Publicado en La Nueva Crónica de León el 15 de Enero de 2014