miércoles, 22 de octubre de 2014

Las sopas de ahora


Los tiempos cambian, antes las sopas tenían estrellas, fideos o letras. Resultaban inspiradoras, de niño uno se entretenía viendo flotar tanta estrella en la superficie, aquello parecía el cosmos. Incluso se dejaba volar la imaginación deseando estar en otro lugar, hasta que llegaba tu madre y te apremiaba para que terminases. ¡Qué tiempos aquellos!
Ahora no, las sopas son diferentes, al menos en algunos colegios de León. Tienen estrellitas, sí, pero éstas vienen acompañadas de pequeños gusanos. Cómo ha evolucionado el asunto, los deben poner ahí para que interactúen con los niños; que con tanto móvil, tanta “tablet” y tanta televisión no conocen naturaleza alguna.

Al parecer, a la Federación Leonesa de  Asociaciones de Madres y Padres no les ha parecido nada bien que a la empresa concesionaria del servicio de catering se les hayan caído en la sopa por error. Ante el revuelo montado, la compañía ha salido al paso argumentando que la ingesta “no hubiese producido daño a la salud”.
Al responsable de comunicación de Serunión, que así se llama la innovadora y competente sociedad, debían de haberlo despedido al minuto de haber realizado esas declaraciones, por desinformado. Los citados gusanos reciben el nombre de gorgojos y se utilizan con fines terapéuticos. El Sr. Dieminger fue quien creó este tratamiento, argumentando que son de utilidad para combatir enfermedades como el cáncer, artritis, diabetes, Parkinson, psoriasis o incluso el asma. No hay chanza en ello.

Sobre los efectos que producen al consumirlos y las diferentes formas hay suficiente información en internet, así que, quien tenga interés puede bucear por la red. Yo me voy saltar este paso, que igual usted está leyendo el periódico mientras desayuna.

Queda claro que el problema no fueron los gusanos en sí; sino una mala comunicación por parte de la empresa. Ahora bien, más difícil tuvo que resultar, para la misma compañía, explicar cómo llegó una chuchilla a un menú de un colegio de Mallorca.

Disculpen la ironía, pasan tantas cosas en este país que a veces no queda otro remedio que tomarlo de este modo.

Publicado en La Nueva Crónica de León el 22 de octubre de 2014.

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