lunes, 18 de febrero de 2013

La educación y la genética


Cada domingo Pérez-Reverte “baja” al “Bar de Lola” a reflexionar sobre sus cosas y otras muchas que le pasan a este país. Ando muy lejos de parecerme a él, no soy famoso, tampoco académico, no escribo libros, ni fui corresponsal de guerra. Mi blog es mucho más modesto y tiene un nombre con menor autoridad. En lo único que debemos parecernos es en que la mala leche ya la llevamos de casa.

Yo voy los martes al bar de J y los jueves al Barrio Romántico, tiene bemoles que con ese nombre terminemos cada jueves indignados. Y como no voy solo cavilamos juntos. Después, de camino a casa, hilo el argumento de algunos de los post que escribo. 

Durante uno de esos jueves de sesudas reflexiones, Arturo y Richi argumentaban que las conductas que tenemos son heredadas. Llegando a alinearse con la teoría del Tocho, que defiende el hecho de que algunas razas son perversas genéticamente. 

No le niego el mérito a la herencia genética, ya sea en el parecido, en ciertos aspectos del carácter o en determinadas enfermedades. Pero me opongo a pensar que la educación que recibimos no resulta determinante en el comportamiento que desarrollamos. 

Es decir, según mi teoría, alguien que haya nacido en el seno de una casta cruel y diabólica, si fuera adoptado por otra familia que le proporcionara una educación llena de valores no tendría un comportamiento delictivo. Según su hipótesis, esa maldad siempre estaría latente y tendría muchas posibilidades de manifestarse en situaciones adversas. 

Concluyendo, los hijos de Bárcenas o los de Urdangarín deberán ser vigilados estrechamente. Al igual que los familiares del camarero de Gijón que trató de asesinar lenta y meticulosamente a sus compañeros de trabajo. Ejemplos tenemos por doquier, y no estaría de más que repasarais el árbol genealógico; yo ya lo he hecho. 

Qué sería de este humilde blog si no fuera por las profundas reflexiones de barra de bar. Aunque quizás un día de estos deberíamos bajar con Pérez-Reverte al "Bar de Lola" para saber qué piensa al respecto. 


“La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo” Nelson Mandela.