jueves, 10 de enero de 2013

Esto se me ha ido de las manos


Recuerdo cuando por primera vez me introduje en el inmenso universo cibernético. Corría el año 2000, mi padre me había advertido que internet era el futuro, que su fuerza era imposible de frenar y que quien no quisiera quedarse atrás debía engancharse a la red. 

Aquella incursión coincidió con mi primera experiencia aérea, tardía pero a lo grande. Nunca he sido de beber la vida a sorbos, quizás por miedo a ver la botella medio vacía. Por lo tanto, qué mejor lugar que Estados Unidos para subir por primera vez a un avión. Allí me fui yo, al otro lado del mundo, con la maleta llena de ilusión, un inglés de meter miedo y una dirección de correo electrónico que había dado de alta mi amigo Vaquera. 

En aquellos despachos del Pit (Pabellón de la Universidad de Nuevo Méjico) me conectaba para saber qué pasaba en el mundo y como un paleto me metía en un chat de Terra, que la gente utilizaba con otros propósitos, para poder chatear con mis padres. Mi madre le hablaba a grito “pelao” a la pantalla del ordenador mientras mi padre le decía que, en lugar de chillar, debía escribir; hubiera pagado por presenciar la escena. Eso antes de que se cercioraran de que el sujeto que había detrás de aquel seudónimo era yo. Preguntas claves para únicas respuestas.

Así pasé los meses, fue el modo de saber qué ocurría en mi mundo. Me asombró lo que suponía abrir una ventana, cómo aquello se ramificaba de manera incontrolable, tenías la intención de localizar algo determinado y terminabas varias horas más tarde en cualquier insospechado lugar. Sencillamente, acojonante. 

Hoy, doce años después, internet supone una interrelación absoluta. Me llama poderosamente la atención el patrón de búsqueda que, en ocasiones, da acceso a mi blog: paisaje navideño real, fotos ciudad de Houston, fin del mundo según los mayas, estoy hasta los huevos de todo, grafismo ACB, salario entrenador LEB Oro, Ángel Almeida baloncesto, Seve Ballesteros British Open, camisa de fuerza o mini clásico  entre otros. 

Pero el que me tiene perplejo es: Belén Esteban wikipedia. La mayoría guardan una relación con artículos escritos, aunque no por ello deja de ser llamativo que alguien termine descubriendo mi blog con dos simples palabras. Pero lo de la Esteban es muy fuerte, chico. Algo no debo estar haciendo bien para que me pase algo así. Treinta visitas bajo esa búsqueda. Si me pinchan no sangro. 

Con lo que acontece últimamente en este bendito país y a la vista de que mi talento literario no produce beneficio alguno, quizás comience a dejar de ser tan escrupuloso y me dedique a otros menesteres mucho más sustanciosos. Ideas no me faltan y jeta me sobra. Brother, de este modo es probable que termine siendo vecino de Bisbal y podamos frecuentarnos más a menudo.

Tengo que centrarme, porque entre la representación, querer seguir los pasos de Valero Rivera y el "Sálvame" no voy a dar a basto. 

Esta es la prueba definitiva de que, una vez que estás en la red te sitúas a un clic de cualquier punto del universo. Así que, si quieres que algo no se sepa no lo hagas.