martes, 16 de abril de 2013

Admirables y despiadados


Somos animales complejos, admirables y excepcionales en muchas ocasiones, despiadados y crueles en tantas otras. Tan pronto corremos a auxiliar a un igual en una situación de emergencia sin reparar en las posibles consecuencias para nuestra integridad, como nos aniquilamos los unos a los otros sin el menor remordimiento.

Hemos evolucionado en infinidad de aspectos, pero seguimos siendo cavernarios en muchos de nuestros actos. Sin taparrabos, mas con los mismos instintos primarios. Ausentes de razonamiento y llenos de codicia y odio. 

Lo vimos ayer en el Maratón de Boston, dos bombas provocaron al menos tres muertos y decenas de heridos. Al tiempo, muchos corredores cruzaban la meta y acudían inmediatamente a donar sangre. 

La repercusión en Twitter fue inmediata y, de nuevo, lo que más me llamó la atención fue el hecho de que algunos compararan el valor de las víctimas en función de dónde fueran éstas.  Por ejemplo, la poca trascendencia mediática que tiene la guerra de Siria comparada con una matanza en un campus universitario de Estados Unidos. 

Es cierto que Siria parece importar bien poco, como el conflicto en Lahad Datu, el de la República Democrática del Congo o el de Yemen; pero eso no significa que el horror de la muerte o el dolor de las heridas sea mayor en un lugar que en otro. 

Las víctimas son igual de inocentes y los motivos que las causan suelen ser parecidos. La cuestión es lo que somos, cómo nos comportamos y hasta dónde estamos dispuestos a llegar. La pregunta es: ¿de qué nos han servido todos estos siglos de evolución si nuestro comportamiento se sitúa en el punto de partida? 

Está el terrorismo de las bombas y las balas, ruidoso, desgarrador y sangriento. Después está el otro, el de los gobiernos, los mercados y los bancos. Sigiloso, de guante blanco, “legítimo” (puesto que dictan las normas), pero igual de cruel aunque mancha menos. 

El humano, ese ser maravilloso capaz de las hazañas más asombrosas, pero con ese punto de maldad que lleva camino de abocarlo a la autodestrucción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario