viernes, 25 de enero de 2013

Antes de que me pillen con el carrito del helado


A la vista de cómo se están poniendo las cosas en este país, donde persiguen no dejar títere con cabeza y donde se están dedicando a descubrir cuentas en Suiza a lo loco, financiaciones ilegales de partidos, sobres con dinero negro o articulistas ficticios; he decidido confesar.

Y es que, yo no soy yo, y me explico. Yo no soy quien escribe las entradas de mi blog. Inicialmente contacté con el "negro" de Ana Rosa, pero al comprobar la tarifa que pretendía aplicarme tuve que desestimar dicha opción. Como no sabía de ningún otro capacitado para tal menester se lo propuse a mi sobrina Irene.

Ella tiene seis años, pero es lista como los ratones coloraos. A partir de una propuesta que yo le planteo ella va desarrollando el tema en cuestión. Nos estamos forrando últimamente, el tráfico que generan los temas tratados es tal que Google no para de mandarnos sobres a casa. Eso sí, no llegamos a los 3.000€ por artículo.

Pero hasta aquí hemos llegado, dos años y medio después y 174 entradas. Lo hemos hablado en casa, todos me decían que debía tirar de la manta y sincerarme con mis fieles lectores. No negaré que hemos valorado diferentes opciones. 

A la vista de que seré juzgado por explotación infantil, mi padre, que también es el abuelo de Irene, quiso asumir la responsabilidad propia del patriarca familiar y cargar con las consecuencias. Al principio lo consideramos como una excelente idea, el hecho de no estar en edad penal convertía la sugerencia en la escapatoria perfecta. Pero alguien cayó en la cuenta de que generar ingresos siendo un jubilado podría acarrear peores consecuencias.

Después fue mi hermana, en un alarde de lealtad que siempre le agradeceré, la que pretendió cargar con la culpa. Eso fue hasta que mi madre se percató de que podrían quitarle la custodia de la niña. Menudo follón, ahora abriré informativos y seré portada de todos los tabloides.

Todo esto me llega en el peor momento, sin posibilidad de reclamar derechos de autor, con Teddy Bautista fuera de circulación y con Ramoncín entretenido con otros asuntos.   

La experiencia ha sido muy enriquecedora, especialmente la de pulirme la guita sin ningún tipo de conocimiento. He sido tan sumamente desmedido que no me llegó para abrir una cuenta en paraíso fiscal alguno. No sufráis por mí, tengo la conciencia tranquila. Además, estoy esperando la llamada de una multinacional.

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