lunes, 3 de diciembre de 2012

El poder de la red


Tengo un amigo, al cual no voy a nombrar para evitar dejarlo en evidencia, que compara las redes sociales con algo parecido a “Sálvame”. Argumenta que únicamente se utilizan para el cotilleo y que el personal es tan inconsciente que dice cuando entra, sale o va al baño.

Habla del peligro que suponen, y en una reflexión bastante kafkiana viene a decir que, si alguien está tomando algo tranquilamente en un bar o sale de fiesta por la noche, está a merced de lo que la gente pueda decir o de las fotos que puedan colgar. 

Resulta obvio que algunas personas son tan imprudentes que hacen de su vida un “Gran Hermano”. Exponen fotografías de manera compulsiva y narran su vida al segundo, con los problemas e inconvenientes que eso conlleva. Sobre el hecho de que alguien pueda hablar de uno, eso es algo tan antiguo como el ser humano. La diferencia es que antes la noticia tardaba cuatro o cinco días en ser conocida por todo el mundo, y ahora el efecto es inmediato. Como me dijo un tipo que una vez conocí: “Si quieres que algo no se sepa no lo hagas”.

Cualquier herramienta a la que no se dé un debido uso se convierte en un peligro. Pero eso ya depende de la prudencia e inteligencia de cada uno. Al margen de tan peregrina argumentación, las redes sociales se han convertido en un instrumento imprescindible en nuestros días. Tanto para profesionales como particulares. Cualquier empresa que desee ampliar su negocio debe estar presente en ellas, sino será como si no existiese. Hasta el Papa tiene una cuenta que estrenará el 12 de diciembre.

Pero donde el poder de la red es insuperable, es en el de la información. En Twitter es inmediata, noticias que tardarías horas en conocer llegan a ti de modo instantáneo. Y eso no es lo mejor de todo, noticias que jamás conocerías debido a los intereses de los grandes medios de comunicación tienen un flujo y una repercusión brutal en cuestión de segundos.

En los tiempos tan convulsos que vivimos, sin una herramienta como Twitter estaríamos aún más a merced de políticos, banqueros o lobbies. Al menos, de este modo tenemos la oportunidad de conocer, indignarnos y movilizarnos. 

Facebook, por el contrario, aunque tiene un cierto componente de información sirve para estar en contacto con personas a las que no puedes ver con frecuencia. Es una herramienta que permite mantener ese vínculo que de otro modo sería imposible. Hay otras muchas (como LinkedIn para profesionales), pero sin duda éstas son las más utilizadas.

Imagino que a Mubarak le hubiera encantado que toda la población egipcia hubiera pensado que Twitter y Facebook son como “Sálvame”. Afortunadamente no todo el mundo piensa como mi amigo, por suerte son muchos los que quieren compartir, informar e intentar que todo aquello que no nos quieren contar se sepa.

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