jueves, 28 de abril de 2011

Hoy siento vergüenza


Tenía el firme propósito de continuar con la saga americana, contar la experiencia que supuso el viaje desde Nueva York hasta Virginia, cómo es Norfolk y las impresiones que saqué del PIT, pero después de lo visto y oído en los últimos días y el colofón que ha supuesto el esperpento de esta noche, no puedo menos que tirarme al barro, qué le voy a hacer, me hierve la sangre.

Obvio resulta decir que, el fútbol dejó de ser un deporte hace muchos años. Hace tiempo que pasó a ser un negocio, se habla más de cifras que de estrategia, la poca que pueda tener, un club es tan importante como el número de camisetas que vende, importa más con quién sale cada cual, que cuál es su rendimiento dentro del campo, muchos hacen política del asunto, arriman el ascua a su sardina en función de los resultados y, al final, resurgen los más bajos instintos del ser humano.

La objetividad brilla por su ausencia, la imparcialidad hace tiempo que no da noticias de su existencia, los medios de comunicación parecen el guión de cualquier vodevil y los protagonistas de la historia viven sumergidos en la histeria, el egocentrismo, la insolencia y la desvergüenza.

Esta noche hemos asistido a una farsa de dimensiones desproporcionadas, un espectáculo grotesco, burdo y soez, que ha supuesto la explosión de la mecha encendida por Mourinho y que Guardiola intentó apagar con queroseno. Los jugadores del Barcelona víctimas de lipotimias, disparos de ametralladoras desde la grada y patadas de karate que parecían el único modo de justificar la desfachatez con la que fingieron. Ronaldo víctima de su soberbia y el Real Madrid inmolado por la arrogancia de su entrenador.

El mismo que se cree en poder de la verdad, que hace de la altanería virtud y de la excusa una estrategia. Tiene la capacidad de saber exacerbar a las masas, con un discurso burdo y de brocha gorda, es capaz de arengar a su legión de seguidores. La palabra autocrítica no existe en su diccionario y su actitud es tan repulsiva que empaña diariamente la grandeza del club al que representa.

Muchos le encumbran porque al parecer resulta un gran estratega, no sólo en el campo, dicen que domina y controla cuanto le rodea, la provocación forma parte de su táctica, su aspecto rudo y desafiante solamente es la máscara de una persona cercana y entrañable de alguien que se hace querer. Al parecer le va bien y parece encantado de haberse conocido, pero, en mi modestia de entrenador, muy alejada de la de Mourinho, al cual no igualaré en prestigio y títulos así viva cien vidas, el portugués supone una vergüenza para todos los entrenadores del planeta, independientemente de cuál sea el deporte que representen.

Hoy ha ganado cualquier cosa menos el deporte, el fútbol ha sido devorado por la parodia y la pantomima, el Bernabeu pareció una piscina y la sala de prensa el hábitat natural de las plañideras. No sería un mal punto de partida para reflexionar, decidir hacia dónde queremos ir y cuál es el destino al que nos conducen todos estos comportamientos. Mientras tanto, el bochorno será el dueño de nuestra suerte.

4 comentarios:

  1. sin tanta prosa como corre por tus plumas, quiero compartir en este pequeño rincon de tertulia cybernética, el asco que me produce , como biés dices en tu alegato, lo que un dia se llamo futbol y hoy se llama farsa, por ser amable.
    Dejando de lado la burla, el engaño y el constante teatro de los futbolistas, para los cuales parece mayor objetivo engañar al pobre juez que llevar a cabo su cometido...me fijo en la pobreza de nuestra sociedad, tan mal estamos que es en tan lamentable espectáculo, el cual saca a relucir las peores facetas de la gente, incluso de algunos de mi circulo más cercano, que a él nos agarramos para ocultar fustraciones personales y profesionales!
    Un poquito de dignidad y compostura...el pais parado `por culpa de 22 payasos,,,,cuando hay futbol no hay crisis,cuando hay partido las ametralladoras no disparan,cuando hay que ir al campo ya no hay maltratadores....sigo???
    Esta bién que la gente se sujete a "algo" en momentos difíciles, pero señores,un poco de CRITERIO, que se estan meando en nuestra cara, que nuestros peques lo estan viendo,,,luego cuando uno de nuestros hijos acerque el termometro a la lampara para fingir que tiene fir¡ebre y no ir al cole, no nos estrañemos!
    Vivimos en el pais de la pandereta , y como dijo aquel filosofo:
    "Mi mama dice que es tonto el que hace tonterias"

    Grimaldi DIXI.

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  2. Grandísima reflexión Félix...Da gusto leer la opinión justificada de un entrenador, que aunque no logre ganar en cien vidas los títulos que ha ganado Mourinho, siempre serás mil veces más autocrítico, leal a tus valores, coherente, y defensor con tu trabajo y forma de actuar del deporte que amamos, de lo que el portugués lo será en 1000 vidas!! Chapeau por tí y por lo que has expresado!! Un abrazo desde Gandia.
    Víctor Rubio

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  3. Gran reflexión lástima que "el sentido común es el menos común de los sentidos".
    A ver si tus próximas entregas.

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  4. Soy madridista y no muy futbolera, lo mio siempre ha sido el baloncesto, pero cuando mi equipo juega contra un rival de la talla del Barcelona, no me lo pierdo. Lo de ayer fue una vergüenza (por ambos lados),no se como a lo que vimos en el campo lo pueden llamar futbol, más bien teatro, solo la genialidad de algún jugador salvo un espectáculo lamentable.
    Totalmente de acuerdo contigo, debemos reflexionar hacia donde queremos ir, de lo contrario esto se convertirá en una partida de ajedrez donde no ganará el que mejor juegue sino el que más figuras coma.
    Un saludo

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