miércoles, 22 de septiembre de 2010

El hombre de los uniformes y el que mea colonia

Cuando esta mañana me he levantado y he pensado en la entrada de hoy, he tenido mis dudas. Muy razonables, por cierto. La cuestión era escribir sobre la noticia del milenio o hacer caso a un amigo dolido en su amor propio. 

El notición no ha sido otro que la confesión por parte de Pep Guardiola de que mea colonia. ¡Qué fenómeno! El tipo no se conforma con ganar casi todos los títulos por los que pelea su equipo y no se siente satisfecho con que más de la mitad de las mujeres que pisan este bendito país le encuentren irresistible, ¡NO! Ahora se destapa, (en sentido figurado) diciendo que es un chulo, que va de sobrao y que además mea colonia. Joder, si meas pis puedes decir que meas, pero si es colonia, cuando menos debes decir que orinas. Si tienes clase debes tenerla para todo.

Ya imaginaba yo que, algo no olía bien en Guardiola. Porque resulta evidente que si meas colonia algo no huele como es debido. Ya veréis como semejante afirmación va a traer cola, no tardarán empresas del prestigio de Chanel o Dolce & Gabbana en llamar a su puerta. El tipo tendrá que ir cargado todo el día con frascos de 50 y 100 ml y usará cada cual en función de las necesidades del momento. ¡Cuántos litros se han desperdiciado por la taza del váter!

Bueno, que me desvío del tema y de la decisión tomada. Ya dije ayer que, suelo hacer caso a los amigos, así que, esta ocasión no iba a ser una excepción. A éste, por cuestiones obvias, debo mantenerle en el anonimato. 

Resulta que, el "Señor X" (será como le llame) esta sumamente indignado con la opinión mostrada recientemente por el Diputado del Común canario, figura equivalente a la del Defensor del Pueblo. Este individuo manifestó textualmente lo siguiente: "Los funcionarios deberían llevar uniforme para saber si están tomando café". 

El "Señor X" montó en cólera puesto que, él es una de esas personas con un sentido de la responsabilidad y del deber muy exacerbado. Molesto por semejante aserto, me conminó a que escribiera sobre el asunto y las múltiples lecturas que tiene el mismo, así que, allá vamos.


Para poner todo en situación, Manuel Alcaide, que es como se llama el individuo en cuestión; está cerca de cumplir cuatro años en funciones en el desempeño de su tarea. Parece ser que, además también está a punto de entrar en el libro Guinness de los récords ya que nunca alguien estuvo durante tanto tiempo en funciones. Por otro lado, cuando se le invita a dimitir, alega que tal circunstancia no es posible ya que no puede defraudar la confianza que en su día le proporcionó el parlamento.

El asunto tiene varias lecturas y, por lo tanto, abre diferentes interrogantes. ¿Todos los funcionarios son iguales? ¿Hay demasiados? ¿No son suficientes, debería haber más? ¿La media hora del café se sabe cuando empieza pero nunca cuándo termina?, etc. Pero centrándonos en la esencia de la afirmación de Alcaide que, al fin y al cabo, es lo realmente importante, ¿deberían los funcionarios llevar uniforme para poder reconocerles a la hora del café o cuando están comprando en el supermercado dentro del horario laboral?.

Quizás sí, cada mes les ponemos uno diferente. Vamos a ver.....éste les ponemos uno de escoceses, pero sin gaita, que si no se distraen, además, ya la tocan bastante. El que viene de Superman, como tienen poderes, puesto que salen a las tres y a las dos y media ya están en casa, para que se lo terminen de creer. Como a mi se me terminan las ideas, creo que lo más oportuno sería crear una comisión que determine el tipo de uniforme a vestir, se podrían reunir una vez a la semana, no, eso va a ser demasiado trabajo, quizás cada quince días.

A partir de esta brillante idea nos encontramos con el verdadero dilema. Teniendo en cuenta que en España hay tres millones de funcionarios. ¿Quién paga los uniformes? ¿El estado? ¿Las administraciones públicas correspondientes? ¿Con parte del 5% que les redujeron? ¿A escote? ¿Cada uno el suyo, como en los colegios privados?. Claro que, la comisión tendría que decidir a qué amigo se le otorga la confección de los uniformes en cuestión. Previa salida a concurso, eso sí. Las cosas como Dios manda.


No sigo porque me estoy distrayendo, no dejo de pensar en Guardiola y en su colonia. ¿Tendrá feromonas? Si es así, el éxito está garantizado.