domingo, 29 de agosto de 2010

Sin tiempo para lamentarse


Parece que empieza a ser norma, al igual que en el último europeo, España empieza con derrota. El talento nacional se ahogó ante el músculo francés.

Mal juego, malas sensaciones y mucho por mejorar. Hacía mucho tiempo que la selección no jugaba un partido tan desacertado, tan alejado de su nivel. Se dice que las estadísticas son como los biquinis, dejan ver todo, menos lo importante, aunque en esta ocasión, la excepción confirma la regla; 36.4% en tiros de campo, 11 de 31 en tiros de 2 (35.5%) y el inaudito 17/32 en tiros libres. 

Analizando con mayor profundidad los detalles, resulta especialmente preocupante el desequilibrio existente en el juego ofensivo. Poca, muy poca, presencia interior, Gasol a cuenta gotas y poco más. El triple parece resultar la base de nuestro juego más que un recurso, poco juego por parejas, pocas situaciones de uno contra uno, se echó en falta a San Emeterio, problemas en la dirección, Ricky sin la chispa habitual y Raül lejos de su mejor nivel. Aunque especialmente alarmante resulta el estado de Garbajosa y el nivel mostrado por Mumbrú y Llull. No se corrió, no se castigaron las pérdidas galas.
 
Ni mucho menos se trata de ser alarmistas, pero tampoco se puede obviar la realidad, si bien es cierto que, España ha salido de situaciones más complicadas, y talento le sobra para ello. Afortunadamente esta fase previa es muy larga, son cinco partidos, pasan los cuatro primeros y los traspiés permiten margen de maniobra. Siempre existen las clásicas y sesudas argumentaciones al respecto, cuesta empezar el campeonato, ha sido el partido tonto de cualquier competición, etc.
 
Lo que más me gusta de todo ésto, es la capacidad que tiene este grupo para sentirse herido en el orgullo, para elevar el amor propio a la categoría de táctica. Lo ha demostrado muchas veces y, conociendo a alguno de ellos, estoy seguro que ésta no va a resultar una excepción. Además, Scariolo cuenta con la experiencia de Polonia para revertir la situación.
 
El rival de hoy no va a poner las cosas fáciles, Nueva Zelanda, siempre ha resultado un rival incómodo, ayer, solamente el segundo cuarto ante Lituana, les alejó de la victoria. Habrá que tener especial atención a jugadores como Penney o Vukona, el primero lidera la clasificación de anotadores; treinta y siete le endosó a los lituanos y eso que hizo 1 de 9 en triples. Aún así, España es favorita. Somos mejores individual y colectivamente. Tenemos más recursos tácticos y somos los campeones del mundo. Así que, hoy, primera victoria.
 
En cuanto al resto de la jornada, gracias Marca TV por empacharnos de básquet, Croacia soportó un cuarto el empuje estadounidense, Grecia sufrió más de la cuenta para derrotar a China, estelar actuación de Jianlian Yi (26 y 14). Rusia jugó un partido de poder a poder contra Puerto Rico, que echó en falta los puntos de Arroyo. Argentina y Alemania jugaron el partido de la jornada, donde al final, la experiencia y la calidad argentina se terminó imponiendo. Tremendo Delfino (27 puntos, 8 rebotes). El resto de la jornada propició pocas sorpresas, a excepción del Canada 71-Libano 81. Ojo a El Khatib, anotador por excelencia que, ayer empezó el campeonato jugando a un nivel altísimo, 31 puntos, con muy buenos porcentajes y 8 rebotes.
 
Dicen que en este mundial faltan estrellas, se habla más de las ausencias que de los que están. Es cierto que faltan algunos y muy buenos. Pero estoy seguro que, los que están nos darán grandes tardes de baloncesto.