lunes, 23 de agosto de 2010

Y a partir de aquí, llegó la hora de la verdad




Sin lugar a dudas, lo mejor ha sido tener la última posesión para ganar. Otra cosa bien diferente es cómo se ha gestionado o el nivel que mostró España durante buena parte del partido.

España salió con un cinco NBA. Pero lo hizo acomplejada, sin intensidad y con las ideas nubladas, algo impropio en una selección de este nivel. Evidenció muchos aspectos a mejorar, especialmente la defensa del bloqueo directo, el trabajo de uno contra uno y las segundas ayudas.

Contrariamente a lo que se pueda pensar, la defensa del bloqueo directo no es solamente responsabilidad de dos. Aunque bien es cierto que, el trabajo se inicia en los jugadores que participan directamente en esta acción. Y ayer, quedaron de manifiesto los problemas que ha tenido el equipo nacional a lo largo de esta preparación para solventar este aspecto. Existe poca responsabilidad individual por parte del exterior que defiende el bloqueo, falta agresividad para presionar el balón y compromiso a la hora de evitar el bloqueo. Numerosas fueron las ocasiones en las que se quedaron pinchados y sin capacidad de reacción. El grande, esperaba muy hundido, confiando en su envergadura o en su capacidad atlética, pero quedó demostrado que, ante jugadores del nivel físico de los americanos, ésto no es suficiente. El problema en los laterales se resolvió negando el bloqueo, los pequeños estuvieron más activos, y los pívots quedaron más protegidos. Otro cantar es el central, aquí Scariolo tendrá que buscar soluciones para tapar ese agujero. 



El uno contra uno fue otro de los problemas defensivos. Debió haber más agresividad en las líneas de pase para intentar que atacaran lo más lejos posible de canasta, una mayor exigencia en parar el primer bote, un mejor trabajo de ayudas laterales, y por supuesto, más implicación por parte del lado débil. Las primeras ayudas tardaron en llegar y, en muchas ocasiones, las segundas no existieron. Eso es algo que también ocurrió en la defensa de los bloqueos directos. En ello encontramos parte de la explicación de la superioridad reboteadora de los americanos. Especialmente preocupante resultaron las defensas de Garbajosa y Claver. España debe encontrar una solución colectiva en la defensa del cuatro contrario cuando éste juega abierto.

Ofensivamente, el equipo funcionó mejor con Ricky que con Calderón, lejos de su mejor nivel, pero con sobrada calidad para ser determinante en el mundial. Esperemos que la lesión no le aparte del campeonato. 
Rubio tuvo unos minutos de los suyos, de genio. Y así son ellos, para lo bueno y para lo malo. Alguno pensará que sobraba ese pase por la espalda a Marc, que no era ni el mejor momento, ni la mejor opción; pero es lo que tiene el talento y la imaginación, no tiene límites.



En el juego colectivo quizás se echó de menos una mayor presencia interior, Gasol es dominante y tiene que participar aún más.  A pesar de ello y del mal día en el tiro (hay que jugar con mayor contundencia cerca del aro contra equipos de este nivel y tener más concentración en los tiros libres), España tuvo la última para ganar. Es cierto que la zona resultó una sorpresa, es verdad que no se gestionaron bien esos segundos finales. Pero también resulta obvio que, coach K tuvo que utilizar un recurso sorprendente en un partido amistoso, quizás lo eche en falta en la final del campeonato.