lunes, 26 de julio de 2010

El hasta luego de un Señor




Se va, se marcha uno de los más grandes, deja paso, silencioso, como siempre, con su habitual clase, porque tiene más fuera que dentro del campo, y ya es difícil. Sin decir una palabra más alta que otra, como un señor. Sin dar un ruido, como llegó. Sigiloso, como su acecho en la boca de gol. Dejando el 7 en las espaldas de otro que, a mi juicio, estará lejos de la gran mayoría de los logros del capitán. Porque siempre será el capitán, algo que no solamente significa llevar un brazalete con el escudo de tu equipo, participar en el sorteo de campo o negociar las primas de la plantilla. Ser capitán significa mucho más, y Raúl González es el mejor ejemplo de ello.

Llegó hace dieciséis años, un 29 de octubre, La Romareda lo vio por primera vez, qué caprichos tiene el destino, ese mismo campo le vio marcar su último gol en primera división. Jugó con desparpajo, tuvo ocasiones, y sólo le faltó el gol. Ese que llegó una semana después contra el Atlético de Madrid, equipo del que salió y al que siempre tuvo entre sus víctimas favoritas a la hora de ver puerta. 

Y a partir de entonces, con sus logros, y con el paso del tiempo, los records empezaron a caer uno detrás de otro. Pero a diferencia de muchos otros que, baten marcas personales, pero no llenan su currículum de éxitos colectivos, él sí lo logró. Ahí están sus seis ligas, cuatro supercopas de España, tres Champions, una supercopa de Europa y tres Intercontinentales.

Pero más allá del jugador, del mito, está el Raúl persona. Siempre humilde, siempre discreto, siempre fiel a sus orígenes.

Hoy se va una leyenda, se va de un modo que no merece, otra debía haber sido su despedida, el 7 no debería descansar en la espalda de ningún otro, porque las tardes de domingo en el Bernabeú no serán lo mismo sin él. Porque no aparecerá aquel que siempre lo arregla, aquel que el gesto más reivindicativo que ha tenido es señalar con los pulgares su nombre y su número, para que jamás olvidemos que, hoy se va el jugador más grande que ha tenido el Real Madrid. Y eso, es decir mucho.