martes, 6 de julio de 2010

Malos tiempos para la lírica

Como decía el mítico grupo vigués Golpes Bajos, corren malos tiempos. No sé si lo son para la lírica, pero lo que parece evidente es que, sí lo son para el balocesto.
Nuestro deporte no se ha sentido ajeno a la crisis económica que estamos viviendo. Día tras día leemos noticias de desapariciones de equipos, de renuncias a salir en la categoría que por méritos deportivos correspondía, de clubes que están asfixiados por las deudas.......
Siempre ha sido el cuento del pastor y el lobo, éste último ha estado viniendo temporada tras temporada, hasta que al final terminó por llegar. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, seamos sinceros. Se han pagado nóminas muy por encima del valor real de muchos jugadores, no sólo por su juego, si no por la capacidad de éstos para hacer que los clubes recuperaran semejante inversión. Pero así estaba el mercado. Se ha vivido cómodamente al amparo del dinero público sin capacidad o interés para generar recursos por otras vías. Se ha esquilmado a los clubes como si fueran las gallinas de los huevos de oro....
Ahora toca convivir con la realidad, toca dar un paso atrás, no sólo porque no se puede avanzar en muchos sentidos, sino porque toca ver las cosas con perspectiva. Ser conscientes de dónde estamos, ser conscientes de la capacidad que tiene para generar recursos económicos el baloncesto en nuestro país. Es el momento de pensar en el baloncesto de los modestos, el baloncesto de las pequeñas ciudades, el baloncesto de los pueblos, en el baloncesto FEB que tantas alegrías da cada viernes.
Todos debemos reflexionar, directivos de clubes y federativos, entrenadores, jugadores, periodistas, público. Y después de ello, actuar. Ya está bien de ponernos la venda en los ojos, de fingir que aquí no pasa nada, de pensar que ya escampará, de dejarlo todo albur como otras tantas veces.
Es ahora, porque si lo dejamos para mañana, será tarde.

Bienvenidos

Siempre quise tener un blog. Siempre pensaba en todos aquellos que lo tenían y me decía: ¡Eso tiene que estar bien! No tengo ningún tipo de pretensión, simplemente me apetece escribir, reflexionar como si lo hiciera en voz alta.
Escribiré sobre baloncesto y mucho más. El basket es mi verdadera pasión, pero no la única.
Os doy la bienvenida, y espero que juntos disfrutemos de esta aventura.