miércoles, 6 de octubre de 2010

Alucino



Vamos a ponernos en situación. Buscas un lugar tranquilo, alejado de ruidos, atenúas las luces de la habitación donde te encuentras, agarras tus auriculares de audio estereofónicos, te compras una dosis de i-doser y después de una sesión aproximada de 40 minutos te pones a flipar.

El que flipo soy yo. Esas son las nuevas tendencias, lo que se lleva ahora, una nueva droga auditivo-virtual. Se trata de un programa computador que simula en el cerebro los efectos de las drogas ilegales. Archivos sonoros en ondas binaurales que producen las mismas sensaciones que el alcohol, la marihuana, la cocaína, el éxtasis o incluso la heroína.

Dicen que, inicialmente, el sonido emitido tiende a resultar molesto hasta que se obtiene el resultado esperado. Las dosis duran entre los 5 y los 45 minutos. Y las denominadas ondas binaurales inducen al cerebro a sentir tranquilidad, euforia, sedación o alucinaciones. Eso depende del tipo y cantidad de dosis que se adquiera.

Las ondas binaurales son posibles cuando cada oído recibe una onda de sonido diferente. Por eso es imprescindible el uso de unos auriculares estereofónicos. Pero para el fonetista Profesor Henning Reetz de la Universidad de Francfort es cuestionable que, al escuchar estos tonos se generen efectos alucinógenos. En el mismo sentido se expresan otros científicos, asegurando que, en los pocos estudios que se han realizado con este tipo de ondas, los efectos producidos por las mismas están lejos de los de las drogas habituales.

Cuando visitas la página de i-doser, asegura haber recibido más de un millón de descargas, incluso puedes ver los testimonios de gente que dice haber probado alguna de las 148 variedades que ofrecen, manifestando que los resultados son alucinantes. Incluso circulan vídeos por youtube en los que se ven a jóvenes experimentado con esta nueva droga.

Donde sí causa efecto es en los bolsillos de quien lo compra. El precio de las dosis oscilan entre los 3 dolares y los 199.

Ahora, por quitarle un poco de hierro al asunto y dar el tono humorístico que requiere semejante invento, diré que, hay dos circunstancias que se derivan, primera, estamos cerca del fin de los camellos, y dos, muchos padres, ante la tranquilidad de ver a sus hijos en sus habitaciones con el ordenador, creyendo que estudian, nunca pensarán que se han fumado un porro de marihuana, bebido un litro de vodka o metido una raya de coca. Especialmente ventajoso resulta el primer caso, libre de los olores que desprende la maría.

Bromas al margen, hay varias preguntas que asaltan mi pensamiento. ¿Qué se la pasará por la cabeza al personal para investigar e inventar semejante software? ¿Realmente existe tanta demanda de sustancias virtuales para evadirse de la realidad que nos rodea? ¿Supone un coñazo tal nuestras vidas o tenemos tantos problemas que necesitamos recurrir a experimentos de este tipo? Si fuera cierto y sus efectos fueran los de las drogas ilegales ¿Produciría los mismos daños o por el contrario solamente se manifestarían los mismos síntomas y en ningún caso el consumidor se vería sometido al desgaste físico de su consumo? Del mismo modo, si fuera cierto ¿El consumo del i-doser vendría acompañado de las reacciones que se manifiestan por este tipo de drogas? ¿Acabaría con el crimen organizado y las mafias que se generan alrededor de las drogas habituales?

Sean cuales fueren las respuestas a tantas preguntas, uno no puede dejar de sentir sorpresa ante el discurrimiento del personal y ante la necesidad del ser humano de utilizar cualquier "aditivo" que le abstraiga del tedio, la rutina y los problemas diarios. 

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