jueves, 2 de septiembre de 2010

La próxima vez, mejor te quedas en la cama



Vamos a ponernos en situación, son las 5.30 de la mañana, el sueño te abandona y quedas a merced del insomnio. Son varias las opciones que se plantean, dar vueltas en la cama como un búho, encender las luces y leer durante un rato, eso, siempre y cuando no tengas pareja, o si la tienes, duerma como una auténtica marmota. También puedes levantarte y encender la televisión, seguro que, a esa hora la programación es mucho más entretenida que a las diez de la noche. 

Por último, siempre está el mítico recurso de la nevera, te acercas hacia ella preguntándote que habrá, como si no fueras a encontrar lo mismo que dejaste después de cenar. Te levantas con las típicas ganas de encontrar algo que sabes que no tienes. Entonces, cuando esa legaña que te está matando desde el inicio del pasillo comienza a desprenderse, te encuentras una serpiente mirándote fijamente, no puede hablar, pero si dispusiera de esa capacidad te diría: "Como te acerques a la longaniza, el bocao que le vas a dar será una broma comparado con el que te voy a pegar yo".

Todo ésto que, tiene tintes subrrealistas, especialmente la parte en la que está involucrada la serpiente. Le ocurrió hace un par de días a un joven pakistaní que vive en Barcelona. Parece ser que no estaba familiarizado con las artes hipnóticas que se practican por sus tierras porque, el susto que se llevo fue monumental.

Fue tal el alarido que pegó que, sus compañeros de piso salieron de la cama como si les empujaran, en décimas de segundos se presentaron en la cocina.  Los nervios de los allí presentes chocaban con la tranquilidad que manifestaba la culebra. Desconozco cuantos eran, lo que sí se sabe es que, entre todos pudieron reducir al ofidio. Lo metieron en el primer recipiente que encontraron a mano, un cubo de pintura blanca medio lleno, y se aseguraron que no escapara, puesto que lo cerraron con su correspondiente tapa. Solamente entonces se atrevieron a llamar a la policía. Seguramente que, mientras uno marcaba el número los otros hacían guardia.
 
Al cabo de un rato se personaron los mossos d´esquadra y se llevaron detenida a la culebra. En comisaría se presentaron los agentes rurales, no debieron lograr sonsacarle el cómo y el por qué de su presencia en casa de los pakistaníes, y no sólo porque no pueda hablar, ya que, aunque así fuera, la indegestión de pintura debería haberla dejado sin palabras.

Tras las pertinentes pesquisas, se averiguó que la serpiente era del vecino del piso de abajo y que, aburrida, se había escapado de su terrario. Después de la oportuna limpieza y el no menos necesario tratamiento llevado a cabo por el Centro de recuperación de fauna salvaje de Torreferrussa, en Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona); se espera que el dueño del animal pase a recogerlo, puesto que no resulta ser una especie protegida y toda la documentación está en regla.

Lo cierto es que, no soy mucho de levantarme de madrugada a ver que me encuentro en la nevera, pero si alguna vez me entra un ataque repentino de hambre, esperaré a que amanezca.


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