jueves, 30 de septiembre de 2010

Comienza el espectáculo

Hoy se levanta el telón de la ACB, y lo hace presentando uno de los mejores partidos posibles. Especialmente por lo que supone un Estudiantes-Real Madrid. Un derbi que resulta único, y más si se disputa en casa colegial. Si a ésto le añadimos la presencia de dos ex, que han significado mucho para el club de Magariños y vuelven a "casa" ataviados con la casaca del eterno rival, el partido promete.


Pero más allá de este interesante encuentro, se sitúa el pronóstico de lo que puede resultar la temporada. Resulta evidente que, el Barcelona está un par de peldaños por encima del resto. Ya quedó patente en la Supercopa y en su último partido contra Manresa. El extraordinario trabajo realizado por Xavi Pascual, tanto en el aspecto táctico como en la gestión del grupo, unido a la enorme plantilla con la que cuentan los azulgrana, les coloca como principales aspirantes al título.

Eso se producirá siempre y cuando lo permitan alguno de los otros candidatos. Ya quedó demostrado durante la pasada temporada que, el baloncesto es un deporte diferente, ajeno a la lógica, lleno de matices y pequeños detalles.

Parece sensato pensar que, en este segundo furgón van sentados el Real Madrid y el Caja Laboral. Aunque Unicaja y Cajasol pueden convertirse en los "outsiders" de la liga viendo las plantillas que han confeccionado y los resultados obtenidos durante la pretemporada.

En el caso de los blancos, tras el descalabro de la pasada temporada, faltos de continuidad en su juego, con constantes idas y venidas de jugadores y ausencia de títulos; este año no pueden fallar. Aunque, lo presenciado en la semifinal de la Supercopa despierta bastantes dudas. Aún así, la plantilla está mucho más compensada que la temporada pasada. Con la llegada de Suárez tienen el tres que tanto reclamó Messina. Sergio Rodríguez debe dar los minutos de calidad que el año pasado no existieron cuando Prigioni estaba en el banco, Tucker debe ser esa metralleta que abra las defensas rivales y Fischer el físico que proporcione los rebotes y la intimidación que faltó el curso anterior.

Baskonia, como siempre, se ha reforzado bien. A pesar de ello habrá que ver cómo soportan la marcha de Splitter, santo y seña durante las últimas temporadas. La llegada del talento Bjelica, el prometedor Musli y el atleta Haislip completan una plantilla de garantías. Quizás exista la duda sobre la presencia de un cinco dominador. La no contratación de Mensah-Bonsu obligará a Barac a dar dos pasos al frente.

En cuanto a dúo andaluz, los malagueños han conseguido la contratación de uno de los mejores bases del panorama continental, como es McIntyre. Ayudado en las tareas de dirección por un talento extraordinario, Panchi Barrera. Me gustaría especialmente que las cosas le fueran bien al bueno de Panchi, tuve la oportunidad de coincidir en Melilla con él y tiene la suficiente capacidad para triunfar en una liga tan exigente como la ACB. El tiro exterior lo tienen asegurado con Tripkovic y una vez superados los problemas físicos, debe ser la temporada de la confirmación de Saúl Blanco y Printezis.

Por su parte, los sevillanos, tras realizar la mejor campaña de los últimos años, se han reforzado realmente bien. Han conservado lo bueno que tenían el año pasado y le han sumado a Bullock, Txemi Urtasun, Katelynas y Paul Davis. Continuarán con la exigencia defensiva como seña de identidad y sin lugar a dudas darán más de un disgusto.

Hay otra serie de equipos que estarán en la lucha por el play-off, como es el caso de Valencia, puede ser otro de los tapados, Gran Canaria, Bilbao, Juventud o Estudiantes. Fuenlabrada, Granada pelearán por mirar más hacia arriba que hacia el abismo de la LEB. Liga que intentarán evitar equipos como Menorca, Cai, Alicante, San Sebastián, Manresa o Valladolid.  

Sin lugar a dudas será una temporada interesante, el Barça luchará por el triplete, el Madrid querrá recuperar el prestigio perdido, el Caja Laboral mantener su carácter indomable y el resto evitar que se cumplan los pronósticos.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

La singularidad de un genio

Existe un tipo digno de ser mencionado y conocido. Un personaje singular, ajeno a las costumbres y a los códigos de conducta. Una gran persona, diferente, que en muchas ocasiones parece vivir al margen del mundo real. Un tipo entrañable, una buena persona.

Apareció en nuestras vidas por casualidad, un día se presentó en nuestra tradicional pachanga de los martes, llegó sin hacer ruido, expectante, esperando acontecimientos. Hoy, algunos años después, se ha convertido en el jefe del cotarro. Se le echa de menos cuando falta, incluso ha tenido la osadía de hacerle la competencia a Gabela en las cenas. Tiene la virtud de destrozar los chistes, pero te descojonas como si fuera el mismísimo Eugenio quien los contara.

Este tipo, abre permanente debates en las cañas, siembra la polémica y casi siempre navega contracorriente. Es su particular forma de ver la vida. Constantemente nos deja perlas, como aquella en la que nos decía que a los pollos se les ponen gafas de papel para que no se peleen.

Herreras, veterinario de profesión y gerente de una granja avícola, no daba crédito. Las risas empiezan a ir en aumento. "Oye, te imaginas llegar mañana al curro y ver a todos los pollos con unas gafas de papel" "¡No me jodas!" "Anda que, como te salga alguno pijo y pida que las suyas sean Ray-ban te da la risa" " Lo peor de todo es que los pollos tienen poca personalidad y se dejan llevar" "Menos personalidad tienen las pollas, esas sí que se dejan llevar" "Jajajajaja".

Faemino y Cansado hubieran quedado fuera de la circulación mucho antes si Robles hubiese tenido un buen representante. Es el rey del surrealismo, aquí van algunas de las joyas que nos brinda cada semana.

Hay una que nos hiere especialmente a Roberto Herreras, a Javi de Grado y a mi. Dice que los entrenadores son un elemento completamente prescindible en el baloncesto. Alude a la capacidad de los jugadores para gestionarse, y se enciende cada vez que argumentamos que Messina nos parece un buen entrenador. Quería ver a Trecet en una tertulia baloncestística en la que participara Robles. Terminaría dejándolo por imposible.

Aquí no queda la cosa, dice que además de los entrenadores, los bases no son necesarios. La cosa quedaría resuelta ofensivamente con cinco buenos tiradores, todos abiertos. Con capacidad y fuerza para cargar el rebote ofensivo. Más dificultades tiene al tratar de argumentar como solucionaría los desajustes defensivos, aunque, parece ser que su opción preferida sería una zona 2-3.

Ayer noche estuvo "sembrao". Nos habló de su vida laboral, ha sido capaz de sacar cuatro oposiciones diferentes. Intentamos resolver el problema buscando la posibilidad de ocupar tres de nosotros los puestos a los que había renunciado; pero parece ser que no será posible.

En la actualidad es Observador Meteorólógico en un aeropuerto. Su trabajo no consiste en predecir el tiempo, sino en decir que tiempo hace en ese momento. Cada treinta minutos tienen que salir de la oficina y pasar un informe. "Coño Robles, eso lo hace cualquiera" "Pepiño no debe estar muy al tanto de lo que hacéis porque sino os pondría a todos en la calle".

Y ahora viene su argumentación: "Somos una figura completamente imprescindible" pausa misteriosa, miradas de asombro. "Además, no nos equivocamos nunca" Jajajaja. " Nos ha jodido, si sólo tienes que decir lo que ves" "¿Qué haces cuando hay viento, chupas el dedo índice y miras a ver con qué dirección sopla?" "Miramos la dirección del viento y otras muchas cosas, pero lo más importante es saber cuántas octas hay". Se jodió, nos quedamos sin palabras. Uno que se subió al caballo ganador dijo: "Ahora no se lo digas, no, no les digas que son las octas". Cómo si el cabrón lo supiera desde pequeño.

El caso es que, al final nos terminó explicando lo que eran las octas. Si os cuento como las miden no os volvéis a montar en un avión. Espero que mi cuñado no me pregunte por ello, con el canguelo que tiene es lo que le faltaba. Sólo lamento no haber apuntado todas las que ha ido soltando a lo largo de tantos martes del año, ahora podría escribir un libro que me reportara pingües beneficios.

martes, 28 de septiembre de 2010

El triunfo de la soberbia

Hoy voy a dilapidar las pocas opciones que me quedaban de entrenar al Real Madrid de baloncesto, al menos, mientras Florentino Pérez sea el presidente.

Y es que, por más protectores gástricos que tomo, las digestiones me resultan insoportables cada vez que oigo hablar a Mourinho. Me asombra sobremanera ver como un tipo tan engreído, soberbio, altivo, presuntuoso, orgulloso y arrogante, tan falto de modestia y autocrítica, como sobrado de mala educación, ha llegado tan lejos. Ninguna duda cabe a propósito de su currículum, la cuestión es saber si ya era así desde que nació o se ha ido transformando con el paso de los años. Lo que no me creo es que sea una pose, un modo de comportarse tan estudiado y tan irritante es imposible de soportar durante tanto tiempo.

Es una versión más moderna y sofisticada de Javier Clemente. Alguien que no deja indiferente a los demás. Tipos con los que no valen las medias tintas, estás con ellos o contra ellos. La diferencia entre uno y otro son los títulos, ese escudo que te permite arremeter contra todo aquel que no opine como tú, insultar a un jugador que está tirado en el suelo y acaba de recibir una entrada por parte de un jugador de tu equipo, irte de una rueda de prensa porque no te gustan las preguntas que te hacen, faltar al respeto públicamente a uno de tus jugadores, provocar a un estadio con más de 80.000 personas, llevar la corbata como si fueras un forajido o masticar chicle como el mayor de los rumiantes.

Pellegrini, situado en las antípodas del luso, no gustaba al máximo dirigente. Era una persona educada, medido en sus gestos, respetuoso con las opiniones de los demás, sencillo y sin aspavientos.

Estuvo sentenciado desde el primer día, no era un entrenador mediático, de perfil medio (que asco me da esta expresión) y no dejaba grandes titulares. La campaña mediática que se orquestó en su contra fue uno de los espectáculos más injustos y asquerosos que se han presenciado en los últimos años. Todas sus decisiones fueron cuestionadas, no se le reconoció ningún mérito. Y, a pesar de asumir toda la responsabilidad del alcorconazo, algunos sólo le recordarán por aquello y por lograr lo mismo que consiguieron todos los que estuvieron antes que él desde Del Bosque, no pasar de cuartos en la Champions.

Aún queda tiempo y margen de maniobra para ganar todos los títulos, es más del que queda para seguir inventando excusas y pretextos. El Real Madrid, tan acostumbrado desde la llegada de Pérez a rentabilizar sus fichajes en forma de euros, no tanto de títulos; asumió el esfuerzo económico que suponía fichar a Mourinho. Ello llevaba aneja la rescisión de Pellegrini y el pago de la clausula que liberaba al portugués de su compromiso con en Inter. Cifras mareantes y obscenas. Se habla de millones de euros como de cromos, hay versiones para todos los gustos, tres para el uruguayo, ocho para el Inter y entre nueve y doce para "The Special One".

La diferencia entre Mourinho con respecto a Zidane, Beckham o Figo es que, la ausencia de títulos la suplían con la venta de camisetas y con la cesión del 50% de sus derechos de imagen, lo que reportó a las arcas del club ingentes cantidades de dinero. El portugués, tan acostumbrado a convivir con el éxito no puede fracasar en un club donde el único objetivo es la consecución de títulos. Algo que parecen dispuestos a asumir a pesar de perder muchas de las señas de identidad que ha tenido este club a lo largo de la historia.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Mucho por andar

El pasado 22 de septiembre, la eurodiputada Licia Ronzulli acudió a una votación del Parlamento Europeo con su bebé en brazos. El motivo de tal iniciativa no era otro que simbolizar las dificultades que tienen las mujeres para poder conciliar la vida laboral con la familiar.

Aunque la idea resulte novedosa, hace 19 años, la por entonces diputada de Izquierda Unida, Nines Maestro, acudía al Congreso de los Diputados con su bebé recién nacido. Más concretamente era su madre quien lo llevaba y esperaba en el despacho del entonces Presidente de la cámara, Félix Pons. Cuando llegaba la hora de la comida del pequeño, Nines Maestro se ausentaba del hemiciclo y lo amamantaba encerrada en el despacho de Pons.

Ronzulli fue aplaudida por sus compañeros parlamentarios por ese gesto, llenó portadas de periódicos y abrió unos cuantos informativos. Parece indudable, a tenor de lo visto la semana pasada en Bruselas que, entre esta foto y lo vivido por Nines Maestro, que llevaba implícita la exigencia de la obligación y un trazo de reivindicación, no se ha avanzado mucho en este sentido.

Lo que resulta especialmente llamativo es la obligación de las mujeres a reclamar ese derecho. Hubiera sido realmente interesante observar a un eurodiputado acudir al Parlamento con su bebé en brazos.

La incorporación de la mujer al mercado laboral ha cambiado el modo de vida y las estructuras familiares. Éste es un aspecto con el que convivimos desde hace años, por lo tanto, al día de hoy es algo que se aprecia con completa naturalidad. El problema se evidencia cuando al hablar de la conciliación de la vida laboral y familiar, únicamente se hace referencia a la mujer, como si ellas fueran las exclusivas responsables del cuidado de sus hijos. Manifestando de este modo un modelo de conducta antiguo y discriminatorio.

Este tipo de estructura ha dado lugar, en muchos casos, a la asunción de una doble jornada por parte de la mujer. Teniendo que acudir a su lugar de trabajo y asumiendo la responsabilidad de la atención de sus hijos. Parece que, mayoritariamente los roles siguen establecidos del mismo modo que tiempo atrás y en un amplio porcentaje la mujer tiene que soportar esa doble carga o aparcar su progresión laboral.

Por otro lado, mientras esta mentalidad continúe presente, las empresas considerarán mucho más costosa la contratación de mujeres. Sin embargo, si las medidas aplicadas a la conciliación reciben un tratamiento de universalización, como ya se hace en algunos países europeos, la igualdad de géneros estará más cerca y  la tendencia variará.

Son muchas la partes que se ven implicadas en este conflicto, personas, empresas, familias y todo un entorno social. Una actitud más sensible de las organizaciones hacia este problema supondría el desarrollo de una nueva cultura de organización. Constituiría una sociedad más igualitaria y justa, teniendo siempre presente que, en ningún caso, conciliar supone trabajar menos, sino de forma distinta.

Sin lugar a dudas, Ronzulli tiene infinitas posibilidades con respecto al 99% de la madres trabajadoras de este planteta, por lo tanto espero que, ese gesto no quede en una foto de anuario y se convierta en el primer paso del largo camino que aún queda por recorrer.

viernes, 24 de septiembre de 2010

El código Hammurabi

Siglo XXI, el mundo avanza, no se detiene, la bola gira, el sol, más viejo, sale todos los días. Nuevos descubrimientos científicos y tecnológicos. Progeso, estudios para curar enfermedades, inventos para facilitar nuestro día a día, avances alucinantes, ahi van alguno de ellos, utilizados o en estudio avanzado: redes de sensores sin cables, nano-células solares, mecatrónica, sistemas informáticos Grid, imágenes moleculares, litografía nano-impresión, software fiable, glucomicas, nuevo escáner para detectar el cáncer, nueva encima que lo previene, vacuna contra el Alzheimer (éxito en ratones), nariz electrónica para detectar enfermedades renales, fábricas de ADN, desarrollo de un ojo biónico, células madre, transplantes de cara, ingeniería inyectable en tejidos, etc.

Avance, evolución, progreso, cultura, desarrollo, prosperidad, florecimiento, siglo XXI. Democracias, estados cultos, civilizados, pulidos, instruidos, sabios, cultivados, siglo XXI. Estados Unidos, primera potencia mundial, país de las oportunidades, de las libertades, siglo XXI.

Edad antigua, edad media, ley del talión: "Ojo por ojo, diente por diente". El famoso código Hammurabi, creado en el año 1760 antes de Cristo ya estableció desde ese momento la ley de la reciprocidad. Hoy, 3.770 años después, hay algunas cosas que no han cambiado. El día 23 de septiembre de 2010 el Estado de Virginia (USA) ejecuta a Teresa Lewis.


Lewis estaba sentenciada a muerte después de encargar a su amante y a otro hombre el asesinato de su marido y de su hijo. Los hechos ocurrieron en 2003 y tras su detención admitió la responsabilidad de lo ocurrido, aludiendo que, ordenó el crimen con la intención de cobrar el dinero del seguro de vida suscrito por su marido. A pesar de todos los recursos presentados ante el Tribunal Supremo y las campañas organizadas para conseguir su salvación, ayer fue asesinada. Ni tan siquiera la alusión a su bajo cociente intelectual (72, apenas dos puntos por encima del umbral que marca la discapacidad mental) fue motivo de clemencia.

En Estados Unidos la pena capital es legal en todos los estados para delitos federales o militares. Y en la gran mayoría para delitos estatales, en total 32 adminsitraciones la aplican. Únicamente en 11 está suprimida para todos los delitos. En un par de ellos no está abolida pero no se aplica desde 1976, y en otros tantos es inconstitucional.

Qué duda cabe que toda aquella persona que comete un crimen tiene que ser castigado de manera severa e inflexible, debe ser privado de libertad y pagar por el delito que ha cometido. La justicia debe ser implacable. Incluso, valorando los sentimientos de los familiares afectados, puedo llegar a entender que tengan sed de venganza aunque ello no les vaya a devolver al ser querido. Pero, en ningún caso concibo que, un estado democrático y civilizado pueda aplicar una sentencia de muerte. 

¿Cuál es la diferencia entres ambos crímenes? ¿Qué legitima a un estado para poder asesinar a una persona? ¿Qué ocurre con los inocentes ejecutados? ¿Daños colaterales? ¿Quién nos defiende? ¿Dónde están muchas de esas organizaciones que piden el indulto para hombres y mujeres en países como Irán y callan ahora cuando el que comete semejante aberración es la superpotencia que dirige el mundo? ¿Cómo es posible no sentir vergüenza ante tal atrocidad?.

Las preguntas se amontonan en mi mente y solamente encuentro respuesta para alguna de ellas. Pienso en lo mucho que hemos avanzado, en el deseo del hombre por encontrar el elixir de la eterna  juventud o alcanzar la inmortalidad. Pero a veces tengo la seguridad de no estar tan lejos de aquellos que vestían taparrabos.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Miserias en salsa rosa

Cuando una palabra como "telebasura" aparece en el diccionario de la Real Academia Española, es que algo no va bien. Y cuando observas atónito los índices de audiencia y ves que Tele 5 es la segunda cadena más vista en nuestro país, es cuando te das cuenta de que muchas cosas van mal, muy mal, rematadamente mal.

Si exceptuamos los informativos, de los cuales es mejor no hablar, el plan para hoy es el siguiente: "El programa de Ana Rosa", donde se debate de manera sesuda sobre los aspectos más relevantes de la vida política y social de nuestro país. "Mujeres y hombres y viceversa" Para empezar, el título se las trae. Es de un ingenio  y  un cacumen incomparable. Y para más inri están preparando una nueva versión para personas entre 60 y 90 años. No es coña. 

Ahora viene el que más me gusta, "De buena ley". Tremendo, los espécimenes que se someten al ultraje popular son dignos de estudio, aunque los que debaten sobre las desdichas ajenas no están muy lejos de los tubos de ensayo. Los sociólogos no se despegan del televisor cuando emiten este programa.

Durante la sobremesa y hasta bien entrada la tarde, la joya de la corona, "Sálvame diario". A mi sí que me tenían que salvar de semejante esperpento. Unos cuantos parásitos de la sociedad que, el único mérito que tienen es conocer o en muchos casos inventarse las miserias de los demás.

Después de "Pasapalabra", único programa digno de mención, y de los informativos, tenemos "La princesa del pueblo", documental que analiza el fenómeno mediático Belén Esteban. La madrileña, con web propia, con 510.000 entradas en google y con página en wikipedia, obtendría representación parlamentaria según afirma un estudio de Sigma2. Incluso, el prestigioso divulgador científico, Eduardo Punset, hablará sobre  el fenómeno. Que cada uno extraiga su propias conclusiones.


El panorama no es mucho más alentador mañana, si no había bastante ración con "Sálvame diario", emiten "Sálvame Deluxe". La programación no tiene variaciones a lo largo de la semana, así que, los encargados de confeccionar la parrilla no deben de tener mucho trabajo. A parte de estos elaborados programas, hay otros que no se emiten actualmente pero que están en la recámara: Gran Hermano, El diario de..., Supervivientes, El juego de tu vida (éste merece un post especial, hay para escribir un best seller), etc. Por recursos que no quede.

Antena 3 está un poco más lejos en el ranking de atrocidades pero tampoco le va a la zaga. Al margen de las extraordinarias dosis de morfina que nos inyectan las películas que difunden después del telediario, están "3D", "El diario de no sé quién", "Dec" (conocido anteriormente por, "¿Dónde estás corazón?", en la UVI) y "El marco", reality que empiezan a emitir esta noche. Resumiendo básicamente, un Gran Hermano por parejas.

Después de este somero análisis vienen las posteriores apreciaciones, se me ocurren varias, la primera la pienso omitir para no herir sensibilidades, a partir de aquí, ¿tan aburridas son nuestras vidas como para ver este tipo de programas? ¿tanta necesidad tenemos de desconcectar y no pensar en nada? ¿vale todo para lograr audiencia? ¿dónde está el límite? ¿qué tipo de sociedad somos si esta gente son animales televisivos? ¿cómo es posible que Redes, el programa de Punset se vea arrinconado a la madrugada de los domingos?

Manida resulta la frase: "Con la de canales que hay y que no merezca la pena ver nada....". No creo que sea yo el primero ni el último que lo dice. ¿Qué hacíamos hace años cuando sólo estaban la primera y la segunda, y encima vivíamos bajo el yugo de los rombos? ¿Quizás pretendan con estas emisiones aumentar la lectura y la natalidad? Aunque si fuera así, a la vista de los índices de audiencia, el fracaso es absoluto.

Probablemente el bicho raro sea yo, porque cuando tanta gente camina en una sola dirección y uno transita en dirección contraria no puede permitirse el lujo de pensar que está en lo cierto. Aún así, y por llevar la contraria a la lógica de las audiencias, me niego a vivir las miserias ajenas, bastante tengo con las propias.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El hombre de los uniformes y el que mea colonia

Cuando esta mañana me he levantado y he pensado en la entrada de hoy, he tenido mis dudas. Muy razonables, por cierto. La cuestión era escribir sobre la noticia del milenio o hacer caso a un amigo dolido en su amor propio. 

El notición no ha sido otro que la confesión por parte de Pep Guardiola de que mea colonia. ¡Qué fenómeno! El tipo no se conforma con ganar casi todos los títulos por los que pelea su equipo y no se siente satisfecho con que más de la mitad de las mujeres que pisan este bendito país le encuentren irresistible, ¡NO! Ahora se destapa, (en sentido figurado) diciendo que es un chulo, que va de sobrao y que además mea colonia. Joder, si meas pis puedes decir que meas, pero si es colonia, cuando menos debes decir que orinas. Si tienes clase debes tenerla para todo.

Ya imaginaba yo que, algo no olía bien en Guardiola. Porque resulta evidente que si meas colonia algo no huele como es debido. Ya veréis como semejante afirmación va a traer cola, no tardarán empresas del prestigio de Chanel o Dolce & Gabbana en llamar a su puerta. El tipo tendrá que ir cargado todo el día con frascos de 50 y 100 ml y usará cada cual en función de las necesidades del momento. ¡Cuántos litros se han desperdiciado por la taza del váter!

Bueno, que me desvío del tema y de la decisión tomada. Ya dije ayer que, suelo hacer caso a los amigos, así que, esta ocasión no iba a ser una excepción. A éste, por cuestiones obvias, debo mantenerle en el anonimato. 

Resulta que, el "Señor X" (será como le llame) esta sumamente indignado con la opinión mostrada recientemente por el Diputado del Común canario, figura equivalente a la del Defensor del Pueblo. Este individuo manifestó textualmente lo siguiente: "Los funcionarios deberían llevar uniforme para saber si están tomando café". 

El "Señor X" montó en cólera puesto que, él es una de esas personas con un sentido de la responsabilidad y del deber muy exacerbado. Molesto por semejante aserto, me conminó a que escribiera sobre el asunto y las múltiples lecturas que tiene el mismo, así que, allá vamos.


Para poner todo en situación, Manuel Alcaide, que es como se llama el individuo en cuestión; está cerca de cumplir cuatro años en funciones en el desempeño de su tarea. Parece ser que, además también está a punto de entrar en el libro Guinness de los récords ya que nunca alguien estuvo durante tanto tiempo en funciones. Por otro lado, cuando se le invita a dimitir, alega que tal circunstancia no es posible ya que no puede defraudar la confianza que en su día le proporcionó el parlamento.

El asunto tiene varias lecturas y, por lo tanto, abre diferentes interrogantes. ¿Todos los funcionarios son iguales? ¿Hay demasiados? ¿No son suficientes, debería haber más? ¿La media hora del café se sabe cuando empieza pero nunca cuándo termina?, etc. Pero centrándonos en la esencia de la afirmación de Alcaide que, al fin y al cabo, es lo realmente importante, ¿deberían los funcionarios llevar uniforme para poder reconocerles a la hora del café o cuando están comprando en el supermercado dentro del horario laboral?.

Quizás sí, cada mes les ponemos uno diferente. Vamos a ver.....éste les ponemos uno de escoceses, pero sin gaita, que si no se distraen, además, ya la tocan bastante. El que viene de Superman, como tienen poderes, puesto que salen a las tres y a las dos y media ya están en casa, para que se lo terminen de creer. Como a mi se me terminan las ideas, creo que lo más oportuno sería crear una comisión que determine el tipo de uniforme a vestir, se podrían reunir una vez a la semana, no, eso va a ser demasiado trabajo, quizás cada quince días.

A partir de esta brillante idea nos encontramos con el verdadero dilema. Teniendo en cuenta que en España hay tres millones de funcionarios. ¿Quién paga los uniformes? ¿El estado? ¿Las administraciones públicas correspondientes? ¿Con parte del 5% que les redujeron? ¿A escote? ¿Cada uno el suyo, como en los colegios privados?. Claro que, la comisión tendría que decidir a qué amigo se le otorga la confección de los uniformes en cuestión. Previa salida a concurso, eso sí. Las cosas como Dios manda.


No sigo porque me estoy distrayendo, no dejo de pensar en Guardiola y en su colonia. ¿Tendrá feromonas? Si es así, el éxito está garantizado.

martes, 21 de septiembre de 2010

Experiencias extrasensoriales

Oscar dice que tengo que escribir algo más irónico, como soy yo. Que últimamente estoy demasiado profundo. Parece ser que, la disertación sobre la invitación al consumo de tabaco y alcohol por parte del ministro de finanzas ruso y la anécdota vivida por Toño en la oficina de extranjería le parecieron demasiado reflexivas.

Puesto que, casi siempre hago caso a los amigos, y además llevo un tiempo queriendo escribir sobre mi experiencia en el gimnasio, lo que allí me pasa y la fauna que transita entre máquina y máquina, he decidido lanzar un post relativamente mordaz.

Antes de nada debo poneros en situación. Hace ya unos cuantos meses que visito el recinto y, además de ello, también practico algún tipo de actividad física que detallaré posteriormente. Como dice mi amigo el de los salmones, debo mantener ese tipín torero ya que, los años no pasan en balde y llega el momento en el que las giras gastronómicas y las fabadas que prepara mi madre empiezan a pasar factura, y de qué modo. 

Lo cierto es que, siempre me ha gustado hacer deporte y durante mis años mozos lo practiqué de manera compulsiva, ninguno de ellos se me dio mal, pero no era especialmente bueno a nada. El caso es que, desde hace un tiempo a esta parte, mi actividad física se había visto reducida a la pachanga de los martes, siempre y cuando estuviera en León, y algún que otro partido de pádel con Tasio, Andrés, Toño o Gabela. Además, la pachanga tenía el agravante de ver reducidos sus beneficios físicos de manera drástica con el consumo posterior de una importante cantidad de cerveza y sus respectivas tapas. Así que, ni tan siquiera era lo comido por lo servido.

Ante semejantes circunstancias y el inexorable paso del tiempo en forma de curva de la felicidad, decidí ponerme en forma. Desde entonces, he conseguido con gran fuerza de voluntad entrar allí prácticamente a diario. Incluso ese esfuerzo inicial ha dado paso a la adicción.

Mi rutina consta de unos cuantos abdominales, no os voy a decir cuantos hago porque no me vais a creer. En vuestro caso me ocurriría lo mismo. Unos cuantos lumbares y un rato subido en mi Rocinante particular, la elíptica.

Después de unas cuantas semanas he descubierto que no hay un solo abdominal y observo que, allí, a lo lejos, tímidamente, se dejan entrever algunas formas "relativamente" más definidas. Eso ocurre siempre que contengo de manera súbita la respiración, si alguna vez me sorprendo desprevenido, el espejo me devuelve a la realidad.

Los abominables han resultado ser una experiencia conocida, hace muchos años de aquello, pero conocida al fin y al cabo. No lo era tanto la elíptica. Obviamente, sí conocía de su existencia, pero jamás me había subido a una. Y jamás olvidaré la primera experiencia. 

Nunca me han gustado las cintas de correr y a mis rodillas mucho menos, por lo tanto, había que buscar un aparato que aeróbicamente me proporcionara resistencia y no machara más mis maltrechas articulaciones. Así que, nada mejor que la elíptica, ponderada por todos los especialistas. La primera vez que me subí aluciné, a los tres minutos bajé indignado diciéndole al monitor que tendrían que avisar de la necesidad de tomar media docena de Biodraminas cada vez que uno se sube en ese artilugio. Al final el problema quedó resuelto, durante las tres siguientes veces, un monitor se ponía a cada lado para evitar que tuviera la sensación de caerme.

Pero de lo que nadie te avisa es de que se te duermen los pies cuando estás un rato dándole. Y te preguntas: ¿Será ésto normal o me pasará a mi sólo?. Entonces mueves un poco los dedos mientras continuas pedaleando, sólo un poco, porque como te pases la entrada de Ujfalusi a Messi  será una broma comparada con la hostia que te vas a pegar. Al cabo de unos días te acostumbras, si se duermen ya despertarán. Y te quedas tranquilo cuando Gabela te dice que a él también le ocurre lo mismo. Y a partir de aquí es cuando se producen las elucubraciones, que si son los calcetines, que si el calzado, que si la postura del pie o de la espalda. Vamos, que hay que hacer un máster para subir a la puta elíptica.

Obviamente hay días que te sientes peor que otros, en esos días cuando la vista se te nubla y te cuesta respirar, te acuerdas del consejo de Gabela. La tercera, la quinta y la sexta empezando por la derecha van mucho más suave. "¡Joder!, ¿por qué no le haré caso? Si este tío es un sabio". Entonces es momento en el que miras a tu derecha y ves a dos marujas que van de domingo y no paran de rajar. "¡Joder! Y yo me he dejado el Mp3 en casa". Y siguen, que si fulanito, que si menganita, que si en la hora del café, que si mi amiga la Choni.... Ahora en lugar de ponerse el chándal y salir a caminar, trincan las mallas y van al gimnasio. En su derecho están, pero para despellejar que vayan a tomar un café.

Voy a mirar a la izquierda, peor. Un paisano de casi 50 años, dando pedales con los ojos cerrados y escuchando música. Y el tipo se tira así 30 minutos. Alucinante, si yo cierro los ojos durante dos segundos me mató. El próximo día le pregunto qué música escucha. Las paisanas se han ido, miro a la derecha, un tipo que está cerca de los 60 lleva un rato subido a la elíptica, "¡Pero bueno! ¡Con esa edad cómo se puede ir tan rápido! Vamos Félix, que casi te dobla la edad. ¡No me jodas!" Llevas 28 minutos y el doctor Vaquera te ha dicho que los efectos de la elíptica se empiezan a notar a partir del minuto 45. "¡La madre que me parió! ¿Para qué preguntaré nada?" Y ahí nace el indomable espíritu de San Claudio. "Aunque palme, hasta el final". Y así es, hasta el final.

Cuando te tumbas a estirar con la satisfacción del deber cumplido. A estirar he dicho, ahora cerca de los 40 empiezo a estirar, hay qué joderse. Pues eso, ahí, relajado, la sangre ya empieza a llegar al cerebro y empiezas a ver la fauna que pasea por allí. Ayer me sorprendió uno que de lo hinchado que estaba parecía que le había picado un enjambre de abejas, debieron detenerle porque llevaba la camiseta de tirantes de su sobrino, no le tapaba ni los pezones, ¡Qué poca vergüenza!. A su lado se situaba otro con una cinta de Bruce Lee en la cabeza y con un aire marcial que acojonaba. Hasta que pasó una chavala que parecía haber comprado la ropa de deporte en una boutique y se le enterneció la mirada.

Entonces recordé al paisano que cierra los ojos cuando está subido a la elíptica y logré comprenderle. Ahora sólo me falta saber qué tipo de música escucha.



lunes, 20 de septiembre de 2010

Adiós a un tipo genuino


Hay que ser un mago para que te quepa un país en la mochila y muy auténtico para mandar a la mierda a unos cuantos diputados en el Congreso.

Cuando nació este blog tuve claro desde el primer momento que nunca hablaría de política. Hoy, al escribir sobre José Antonio Labordeta no tengo intención de romper aquella promesa. Porque si hay algo de lo que distó el maño, fue de ser político. 

Hace muchos años oí alguna de sus canciones, pero realmente la primera vez que tuve constancia de la existencia de Labordeta fue a finales de 1995, por aquellas fechas comenzaba a emitirse en La 2, "Un país en la mochila". Era una serie documental en la que el cantautor ejercía de director y presentador. Suponía un recorrido por nuestro país, un paseo por España visitando nuestros rincones. Nos enseñó muchos y diferentes parajes, nos habló de ríos y montañas, de pastos y pantanos, de aves y de ganado. Narraba la historia de aquellos lugares, siempre desde el respeto, el sentimiento y la admiración. 

Pero si hubo algo que, especialmente me llamaba la atención, fue su capacidad para hablar con total naturalidad con un pastor, un ganadero o un agricultor. Se sentaba junto a ellos sobre una piedra, comía del queso y de la hogaza que le ofrecían y, por supuesto, no rehusaba un buen trago de vino de aquellas magníficas botas. Era uno más, un tipo próximo a la gente, alguien cercano, un paisano.

Dicen los que le conocieron que era buena gente, ese aspecto tenía. Fue un personaje polifacético, filósofo, cantautor, profesor, poeta y político por aquello de estar en el Congreso. Cuenta el también cantautor Joaquín Carbonell que, asistiendo a la primera de sus clases como profesor de Geografía, Historia y Arte, Labordeta dijo a los asistentes: "Desde este mismo momento están todos aprobados, por lo tanto, el que no quiera volver a clase, está en su derecho de no hacerlo". No faltó ni un alma durante todo el curso.

En su etapa en el Congreso se le recuerda por un par de intervenciones asperas, de esas que quedan para la posteridad. Pero más allá de aquellas anécdotas, estaba un luchador, un tipo integro y digno que siempre quiso lo mejor para su tierra y que lucho con denuedo por ella. A pesar de ser el diputado con menos votos de todos los presentes, no cejó en buscar alianzas que le permitieran lograr esos propósitos. Alejado del estereotipo de político actual, sus ideas podían ser compartidas o no, pero su decencia, honradez y nobleza inspiraban una confianza personal absoluta.

Tenía el aspecto de un cascarrabias con ese punto divertido, dicen que poseía un gran sentido del humor. Tanto es así que, desde hace años, una empresa de cervezas realiza una encuesta  buscando a los personajes (nacionales o internacionales) preferidos por los aragoneses para irse de cañas. Hasta el año pasado Labordeta siempre salió el primero. 

El cáncer le terminó venciendo, pero murió con la misma dignidad con la que nos metió a todos en su mochila.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Inasequibles al desaliento


El ser humano vive permanentemente asido al propósito de derribar barreras, superar los límites de la razón y someter al cuerpo a pruebas y experiencias que lo sitúan más allá de la extenuación.

Ya lo he expresado alguna que otra vez en este blog, los retos forman parte de nuestra vida, son inherentes al ser humano, a nuestra condición y modo de entender nuestra existencia. Vivimos en perpetua competición contra nosotros mismos, exigiéndonos cada día más, y contra el resto, tratando de ser los primeros en una sociedad donde, en muchos casos, estamos cerca del canibalismo.

Sin lugar a dudas, el deporte es la actividad que mejor representa ese nivel de exigencia, aunque, afortunadamente en la mayoría de los casos, estamos lejos de la antropofagia, o eso me gustaría pensar. Indudablemente cuantos más intereses económicos subyacen, cuanta mayor gloria y reconocimiento supone el éxito que alimenta los egos de muchos deportistas, más lejos nos situamos de la verdadera esencia del deporte.

Si bien es cierto que, existen pruebas en las que el principal objetivo es la lucha contra uno mismo, esas en las cuales pensar en competir es un desafío, presentarte un éxito y finalizar una hazaña. No voy a obviar que existe un ganador, que hay deportistas que aspiran a lograr el triunfo y se preparan para ello; pero, en la mayoría de los casos, la pugna es contra tu cuerpo y tu mente.

Conocemos algunas de esas pruebas, sabemos que viven lejos de la repercusión del fútbol, baloncesto o el tenis. Pero, cuando oímos hablar de ellas, nos producen admiración y estupor a partes iguales. El primer pensamiento que viene a tu mente es: "¡Estos tíos están chiflados! ¡Qué se les habrá perdido allí!". Después, cuando dedicas unos segundos a la reflexión, terminas diciendo: "¡Olé sus cojones!. Claro que, los suyos, porque al menos a mi, ni se me pasa por la cabeza pensar en la posibilidad de presentarme a una prueba de ese tipo.

Dentro de esas competiciones, parece que el triatlón se ha situado como una prueba de exigencia menor: 1500 metros a nado, 10 km de carrera a pie y 40 km de ciclismo en carretera. Desde hace un tiempo existen otras mucho más exigentes, por ejemplo, el Ironman: consta de 3.800 metros de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 km de pedestrismo. A los que simplemente participan en ella hay que hacerles una reverencia.

También está la Racing Planet, es la organización de una serie de carreras por etapas en los mayores desiertos del planeta: Sahara, Atacama, Gobi y Antartida. Suponen 250km en autosuficiencia repartidos en 6 etapas.

La Nissan Titant Desert, se trata de una de las pruebas de mountain bike más exigentes del mundo. Alrededor de 500 kilómetros divididos en cinco etapas por un espectacular recorrido en Marruecos que no olvida ni las dunas del desierto del Sahara, ni los puertos de montaña de la cordillera del Atlas, siempre que la orientación y el GPS no falle o que el calor extremo no produzca desfallecimientos. En la última edición participaron corredores en ruta del prestigio de: Abraham Olano, Melchor Mauri, Igor Astarloa o Roberto Heras. Además de Israel Nuñez, ganador de la edición de 2009.

Hay más, muchas más, el maratón de la Gran Muralla China, Lakima en los Dolomitas, el maratón transahariano de Hoggar en Mauritania, la Cimasa Run en la Isla Reunión (53 kilómetros en los que hay que salvar un desnivel acumulado de 6.600 metros, superando unos cuantos volcanes), el ultramaratón del desierto de Simpson, en Australia, 640 kms en 15 etapas y un total de 1.315 dunas.....



Pero si hay una que supera los límites del sentido común, es el Tor des Géants, 330 kilómetros de recorrido; senderos alpinos de 300 a 3.300 metros de altitud; 24.000 metros de desnivel positivo; 7 bases de descanso y 43 puntos de avituallamiento. Este gran evento deportivo recorre toda la región del Valle d´Aosta, lo que conlleva cruzar 34 términos municipales, 30 lagos alpinos y dos parques naturales (el parque nacional Gran Paradiso y el parque natural Mont Avic), todo ello a los pies de las cumbres más impresionantes de los Alpes: el Mont-Blanc, el Cervino, el Monte Rosa y el Gran Paradiso. La particularidad que hace única a esta carrera entre otras de su género es que, se trata de una prueba non-stop. Es decir, con una sola etapa, una sola salida y una sola meta. Son los atletas participantes quienes deben decidir cómo gestionan su descanso.

Hay que robarle horas al sueño, recurrir al sosiego solamente cuando el cuerpo diga hasta aquí hemos llegado y recuperar fuerzas lo antes posible para evitar que los que te pisan los talones no te superen.

El ganador de la primera edición, ha sido el italiano Ulrich Gross, con un tiempo de 80 horas 27 minutos y 23 segundos. Segundo fue el leonés Salva Calvo, especialista en este tipo de eventos. Mención especial merece Annemarie Gross (hermana del vencedor de la prueba, ¡vaya familia!) acabando en cuarto lugar, con un tiempo de 91 horas 19 min y 13 seg.  Existe un límite de 150 horas para completar la prueba, así  que, a lo largo de estos días seguirán llegando deportistas a la línea de meta.

¿Dónde se ubica la frontera entre la locura y la heroicidad? ¿Dónde está el límite de nuestra especie? ¿Por qué sentimos ese irrefrenable deseo de someter a nuestro cuerpo y mente a desafíos extremos? Cada uno tendrá su opinión al respecto, pero sobre lo que no hay ninguna es que, así somos y así vivimos.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Sin perdón

No existe una sociedad a la que le gusten tanto los concursos, las estadísticas y las clasificaciones como a la estadounidense. Establecen rankings para todo tipo de deportes, en baloncesto es alucinante observar la cantidad de apartados que tienen para valorar a un jugador o a un equipo. No va con ellos aquella mítica frase: "Las estadísticas son como los biquinis, dejan ver todo, menos lo importante".

Lo clasifican todo y a todos, al margen del deporte, existen las más variopintas y estrambóticas encuestas que mantienen entretenido al personal. Lo más guapos, los más sexy (que es parecido pero no es lo mismo), los más feos, los mejor y peor vestidos, las peores películas (los Razzie); galardones extensivos a guiones, decorados, actores, etc; los más simpáticos, los más antipáticos. Y así podíamos seguir hasta el infinito y más allá, como diría Lightyear, el pequeño guerrero de la película “Toy Story”.

Recientemente ha sido difundido por "Q Scores", un "informe" que elaboró "CNBA" sobre los deportistas más odiados por los estadounidenses. Resulta curioso contemplar como, deportistas de la talla de Tiger Woods, Kobe Bryant o Lebron James ocupan los primeros puestos de la clasificación. 

Patente resulta el hecho de ser una sociedad que encumbra a sus ídolos, los sitúa en pedestales y los eleva a los altares haciendo de ellos seres de otra dimensión, personajes de otra galaxia. Pero si lo anterior es cierto, no es menos obvio que, no perdonan los fallos, en cuanto se salen del camino trazado y cometen un error, se abalanzan sobre ellos de modo inmisericorde. La vida de estos tipos es algo parecido a un "Gran Hermano" permanente en un escenario de dimensiones desproporcionadas.

Si nos detenemos en los seis primeros clasificados y analizamos sus miserias, entenderemos el por qué de esa clasificación:  

- 1) Michael Vick, quaterback de los Eagles de Philadelphia. Es considerado por algunos comentaristas como el jugador más emocionante del fútbol americano, y el mismo se ha consagrado con el sobrenombre de "Superman". Dotado de una gran habilidad y velocidad puede ingeniar grandes jugadas con sus brazos y sus piernas. 
Sin embargo, en abril de 2007, se encontró bajo el escrutinio público y legal  por parte de las autoridades locales y estatales debido a su presunta implicación en las clandestinas peleas de perros y sus correspondientes apuestas. En diciembre de 2007 fue encontrado culpable y sentenciado a 23 meses de prisión, los cuales cumpliría en la Prisión Federal de Leavenworth. Vick fue liberado el 20 de mayo de 2009.


- 2) Tiger Woods, (golf) número 1 del mundo, segundo jugador de la historia con mayor número de majors (14) en su carrera y uno de los deportistas mejor pagados del planeta.
Por todos es bien conocida la morbosa historia que protagonizó hace unos meses. Infidelidades por doquier, mujeres que contaban en la televisión o en las revistas sus historias con el "golfista", ingreso en una clínica para superar su adicción al sexo, patrocinadores que desligaban su futuro al del jugador, divorcio, perdida de confianza en sus golpes y cierre de la temporada sin títulos, algo inaudito.


- 3) Terrell Owens, receptor profundo de los Bengals de Cincinnati.
Es conocido por su buen juego, pero también por las incontables infracciones que cometió durante su carrera. Tras salir de los San Francisco 49ers, donde tuvo tremendas disputas con su compañero Jeff García y con su entrenador Steve Mariucci, acusó al primero de homosexual.
Se enfrentó a los medios de comunicación después de disputar la final de la Superbowl con los Philadelphia Eagles aludiendo que, se había recuperado en tiempo récord de su fractura de peroné y que mientras él solamente recibió críticas, otros jugadores hubieran recibido el reconociemiento general.
Durante la temporada siguiente salió del equipo, no sin antes ser suspendido de empleo y sueldo por realizar fuertes críticas contra su entrenador. 
En su siguiente destino, los Dallas Cowboys, no le fue mucho mejor, dejando el equipo por bajo redimiento y comportamiento conflictivo.

- 4) Chad Ochocinco, receptor abierto de los Cincinnati Bengals. (Menuda parejita tiene el equipo de Ohio). En su partida de nacimiento figura como Chad Javon Johnson, su cambio de nombre se refiere al número de semanas competidas en la temporada 2005/06 y el número de touchdowns realizados hasta entonces. También se hace llamar "Esteban Ochocinco, the Black Mexican", declaró en 2009 que cada año aparta un montón de dinero para pagar las multas que le aplique la liga por sus festejos, declaraciones y excentricidades.



-5) Kobe Bryant, escolta de Los Angeles Lakers.
En 2003, su reputación fue corrompida por una acusación de agresión sexual denunciada por Katelyn Faber, una joven chica de Colorado. Con su imagen por los suelos, sus contratos con las marcas comerciales McDonald´s, Nutella y Ferrero Spa llegaron a su fin. Además, las ventas de las camisetas de los Lakers con su nombre descendieron considerablemente.
Durante la investigación, Bryant confesó a la policía que "debería hacer lo mismo que Shaq , pagar a las mujeres por no decir nada", y que el pívot había pagado hasta 1 millón de dólares en situaciones como las suyas. Sus declaraciones fueron muy polémicas, ya que por entonces O'Neal y Bryant eran compañeros de equipo y se pensó que el escolta había roto el "código de vestuario" al revelar información confidencial y que acusaba falsamente a su compañero para desviar la atención hacia él.
La investigación fue resuelta cuando Kobe accedió a pedir perdón a la supuesta víctima por el incidente, asumiendo públicamente su mea culpa y asegurando que él realmente creía que el encuentro entre ambos fue consesual. Los detalles de compensación financiera a la joven no fueron revelados.


-6) Lebron James, alero de Miami Heat.
Mientras jugó en los Cleveland Cavaliers, gozó de la simpatía del público estadounidense, siendo uno de los jugadores más populares y queridos. Pero tras su grotesca y esperpéntica actuación durante el programa de "The decision" emitido por la ESPN en prime time, ha pasado a ser uno de los deportistas más odiados del país. Las consecuencias de tal determinación supuso la quema de camisetas, la venta de todos sus productos en las secciones de oportunidades y las críticas feroces de voces autorizadas como Jordan o Barkley.


Así son en el país de las oportunidades. El cielo no está tan lejos del infierno cuando la conducta no es la apropiada. No existe clemencia con los que eluden las normas.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Barra libre


A principios de este mes leía una noticia que me dejaba perplejo. Alexei Kudrin, ministro de finanzas ruso, pedía a sus compatriotas que bebieran y fumaran más para ayudar a las arcas del estado. En España, Trini loca porque el personal deje de fumar y Pere Navarro obsesionado con los controles de alcoholemia, y va este tío y les dice a los rusos que hay que fumar y beber a destajo para que el estado reverdezca viejos laureles. ¡Hay que joderse!

"Si fumas un paquete al día estás ayudando a solucionar los problemas sociales de este país". Surrealista. ¿Qué pensará el ministro de sanidad al respecto?. Pues no tendrán suficiente en un país donde el 65% de la población fuma y donde se bebe una media de 18 litros de alcohol puro al año, casi todo vodka. Claro que, no hace falta ser muy listo para darse cuenta de que habrá más de uno que se eche al coleto 25 litros de media. Evidentemente, abstemios habrá pocos, pero serán unos cuantos los que no lleguen ni de lejos al nivel medio.

Al parecer, en Rusia, los impuestos sobre el tabaco son de los más bajos de Europa. Por ello, el ministro de finanzas tiene la intención de duplicarlos en los próximos tres años desde los 250 rublos actuales (6,35€) por cada 1.000 cigarrillos, hasta los 590 rublos (14,98€) en 2013. No debe saber muy bien dónde se mete, puesto que, la medida tiene visos de no resultar muy popular, ya que, en las décadas de los ´80 y ´90, se produjo una escasez de cigarrillos que provocó diferentes protestas y obligó al entonces presidente, Mikhail Gorbachev, a conseguir que se realizaran envíos desde el exterior del país.

En cuanto al vodka, la cosa parece aún más preocupante. Tanto es así que, Yuri Luchov, alcalde de Moscú, amplió por espacio de tres horas la prohibición de vender bebidas con una graduación superior al 15%. De este modo, las tiendas no podrán dispensar este tipo de licores desde las 22 hasta las 10. La policía se encargará de realizar los controles pertinentes, aunque a pesar de ello los médicos no son muy optimistas al respecto, piensan que los rusos pueden buscar anticongelantes u otro tipo de productos como sustitutivos del alcohol.

En un país donde las muertes por abuso de alcohol se sitúan alrededor de las 500.000 personas anuales y donde los gastos en tratamientos ascienden hasta los 39.000 millones de euros al año; no parece que la recomendación de Kudrin sea la más oportuna. Aunque cada día resulta más evidente que, el destino del mundo esta regido única y exclusivamente por intereses económicos. En fin, nada que no supiéramos.

martes, 14 de septiembre de 2010

La confirmación de una leyenda



El año 2000 cumplía sus últimos días y el tenis español estaba a punto de escribir el inicio de una extraordinaria historia. España contó en otras épocas con grandes jugadores en este deporte, campeones de torneos de Grand Slam, como Santana, Orantes o Gimeno, pero nunca había logrado la consecución de un éxito global como la Copa Davis.

Aquel fin de semana de inicios de diciembre, España se enfrentaba en la final de este torneo a una selección australiana comandada por Lleyton Hewitt. El equipo español estaba formado por Alex Corretja, Juan Carlos Ferrero, Albert Costa y Joan Balcells. Se llegaba al domingo, día decisivo, tras dos días de intenso juego y un gran tenis. Los nuestros dominaban por dos partidos a uno, y Ferrero tenía la responsabilidad de enfrentarse al número uno australiano. Después de cuatros sets y un partido memorable, España levantó un trofeo por el que tuvo que esperar cien años.

Nadie de los allí presentes sabía que, en aquel Palau Sant Jordi se encontraba el que sería, sin lugar a dudas, el mejor deportista español de todos los tiempos. El día 6 de diciembre, durante la presentación de los equipos, un chico de apenas 14 años portó la bandera española. Había sido elegido por la Federación Española de tenis gracias a los excelentes resultados obtenidos en categoría infantil.

Ni tan siquiera han pasado diez años desde entonces, pero ha sido tiempo suficiente para que Rafa Nadal  haya alcanzado la categoría de ídolo, la condición de mito y  la consideración de leyenda. Con tan sólo 24 años se ha sentado en la cima de la gloria junto a tenistas del nivel de Federer, Agassi o Rod Laver. Ha batido todos los registros, es un hombre récord, un deportista modelo, un tipo modesto que se deja la vida en cada golpe, simplemente, un ejemplo.

Se ha convertido en el jugador más joven en completar el Golden Slam, logro que también obtuvo ganando la Copa Davis cuatro años después de portar la bandera española. Ha ganado nueves títulos del Grand Slam, dividos en: 5 Roland Garros, 2 Wimbledom, 1 Abierto de Australia y 1 Open USA. Además ha conseguido el Oro en unos Juegos Olímpicos y la Copa Davis en 3 ocasiones. Es el jugador con más Masters 1000 (18), superando a jugadores como Agassi, Federer o Sampras. Premio Príncipe de Asturias de los Deportes en 2008 y ha estado 61 semanas encaramado al número 1 de la ATP (y las que le quedan).

Tradicionalmente, en muchos deportes ha existido un deportista que ha ensonbrecido el talento del resto. Ha ejercido su supremacía de modo tiránico, ha hecho que la historia apenas recuerde quiénes fueron los demás, otros, que de no haber sido por el genio hubieran escrito páginas gloriosas. La historia recuerda a los Nieto, Rossi, Schumacher, Spitz, Phelps, Woods, Indurain, Armstrong o Ussain Bolt.

Nadal estaba predestinado a seguir el mismo camino que los ausentes en los libros de historia. La presencia de Federer, el jugador total, la perfección hecha tenis, el mejor de todos los tiempos, se interponía en la senda hacía la gloria. Pero el de Manacor, ajeno a lo que dictaba la razón, creció, entrenó cada día como si fuera el último, se entregó en cada golpe, venció a la lógica e hizo llorar a Su Majestad. Le obligó a posar los pies en la tierra, a recobrar la condición humana perdida hacia tiempo, minó la fe en su juego y en sus posibilidades, le arrebató el número uno y se adueñó del cetro mundial.



Se habla de sus golpes, de su revés, de su drive, de su juego desde el fondo de la pista, de  la mejora en su saque o de su volea. Pero sí hay algo que le hace diferente es su capacidad mental, esa fortaleza que socava la confianza del contrario, éste sabe antes de salir que nada será gratis, que si quiere hacer un punto tendrá que lucharlo del mismo modo que si fuera una bola de partido. Esa es su mejor virtud, el aspecto que diferencia a los buenos de los mejores.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Se acabó lo que se daba


Han tenido que pasar 16 años para que Estados Unidos recupere el cetro mundial. Y, precisamente, lo han logrado con un equipo que, a priori y según casi todos los analistas, iba a tener muchas dificultades para conseguir el oro. Eran poco talentosos, solamente Durant merecía ser reconocido dentro de esa clase  de jugadores. Como máximo, ese respeto se hacía extensivo a Lamar Odom y Chauncey Billups. Especialmente por su pasado y por los logros conseguidos durante su carrera en la NBA.

Ayer, aún tuve que oír que tuvieron un camino fácil. Que no se enfrentaron contra equipos como Serbia o España, que realmente no tienen un estilo de juego, que no juegan a nada, que cuando tienen dificultades cada uno hace la guerra por su cuenta, que solamente les rescata la clase de Durant......

Aquí pueden ocurrir dos cosas, o los que hacían esos comentarios no sabían de lo que hablaban, lo cual me extraña, porque parecen entender bastante. O el baloncesto mundial está atravesando una crisis galopante ya que, unos tipos de segunda fila, que lo único que hacen es saltar y correr más que el resto, se han llevado colgado del cuello el ansiado metal.

Resulta obvio decir que, el baloncesto FIBA cada vez está más cerca de la NBA. Ha sido tal la progresión del baloncesto más allá de las fronteras estadounidenses que, tuvieron que dejar a los universitarios en casa para dar paso a los profesionales y, de este modo, tratar de mantener la hegemonía que un día perdieron.

Cada vez más selecciones son capaces de plantarles cara, lo que antes eran auténticos paseos militares, ahora suponen partidos de gran exigencia física. Lo que antes significaba cumplir con el protocolo, ahora termina en un estallido de alegría y satisfacción que evidencia el esfuerzo realizado.

Se ha pasado de sentir pavor cada vez que uno se enfrentaba a la selección USA, a hablar de su baloncesto como algo mediocre. Donde sólo sus extraordinarias cualidades físicas, tan superiores a las del resto, son capaces de paliar su falta de talento, la ausencia de capacidad táctica y la comprensión del juego colectivo.

Para más inri, se habla de las dramáticas ausencias que han asolado el campeonato. Se especula con la clasificación de España si Gasol o Calderón hubieran estado. Se dice que Argentina hubiera llegado mucho más lejos con Ginóbili y Nocioni. ¿Qué hubiera sido del músculo francés si le hubieran sumado a Turiaf y a Noah junto con el cerebro y la clase de Parker?. Por no hablar de Lituania, un equipo mediocre para la inmensa mayoría y que llegó a este campeonato gracias a una invitación FIBA, arrasada por la falta de compromiso de muchos de sus mejores jugadores, léase: Kaukenas, Siskauskas, Songaila, Ksystof y Darjus Lavrinovic, Petravicius e Ilgauska. 

El baloncesto FIBA llora las ausencias de sus mejores jugadores, de los más mediáticos, de los que decantan la balanza, de los que ganan partidos. Con ellos ésto hubiera sido diferente, con ellos los americanos no se hubieran paseado del modo que lo han hecho, con ellos....., con ellos......

Sin ellos, la selección de Kryzewski sí lo logró. Sin Kobe Bryant, LeBron James, Dwayne Wade, Amare Stoudemire, Chris Paul, Carmelo Anthony, Chris Bosh y muchos otros que han renunciado a la selección este verano. Lo consiguió gracias a un equipo modesto, que ha tenido hambre de triunfo y que ha demostrado su orgullo y su compromiso en el campo.

¡Cómo han cambiado los tiempos! Antes eran ellos los divos, los que iban de "sobraos", los que creían conseguir la victoria antes de la salir al campo o los que respetaban poco o nada al rival. Se ha abierto un espacio para la reflexión, es tiempo de volver a los orígenes, a la humildad ausente de miedo pero llena de respeto, al deseo por conseguir la victoria y a la pasión por este deporte.  Es tiempo de recuperar la esencia.


viernes, 10 de septiembre de 2010

El club de la comedia



Ayer nos reímos, y mucho. Tratábamos de imaginar la cara de Toño cuando le ocurrió lo que nos estaba relatando. Por otro lado, nos creímos la historia porque era él quien la contaba y porque sabemos de su trayectoria y su integridad; si ésto nos lo cuenta un tercero que hace referencia a un amigo, le hubiéramos dicho que como relato surrealista tenía mucho futuro.

Resulta que, el pasado mes de agosto se personó en la oficina de extranjería para arreglar la documentación de una empleada. Pasó el arco de seguridad, se percató que no había un alma en la oficina y se dispuso a hablar con el amable policía nacional que estaba en la entrada. Toño le explicó el motivo de su visita, y el otro le preguntó si tenía concertada una cita. A lo que Toño respondió que no y que desconocía que hubiera que pedirla.

El funcionario, con mucha amabilidad le entregó una hoja en la que figuraban varios números de teléfono, matizando que,  mejor sería llamar al segundo de la lista porque de este modo le atenderían antes. Toño, que para eso es de San Claudio, empezó a ver como funcionaba el asunto: "¿No llamaré a una de esas señoras que están al otro lado de la mampara?". El agente asintió avergonzado.

La perplejidad de mi amigo empezaba a despuntar, pero como es un tipo de los que no se saltan las normas (excepto las de aparcamiento), decidió hacer lo que se le decía; no sin antes empezar a observar lo que se movía a su alrededor, no fuera a ser que, estuviera siendo víctima de una cámara indiscreta.

Ahora es cuestión de cerrar los ojos y, esbozando una ligera sonrisa, imaginar la secuencia. Toño coge su teléfono móvil (menos mal que vivimos en estos tiempos, porque hace unos años habría que salir a la calle y buscar una cabina) y marca el número. Observando a través de la mampara ve como una funcionaria descuelga amablemente el auricular. "Hola. Mire, soy yo (saluda con la mano). El chico que está  al otro lado. Quería pedir una cita para arreglar una documentación". La empleada pública le dice que espere un momento, pone el teléfono en modo de espera y se pone a hablar con la compañera de al lado. Toño alucina y, mientras mira hacia todos los lados intentando encontrar la cámara, se encuentra con la cara del policía. Éste se encoje de hombros y arquea las cejas como diciendo: "Ésto es lo que hay".

Después de los correspondientes trámites burocráticos, la administrativo le concede la cita. Entonces el policía se acerca a una máquina que tiene sobre su mesa y pulsa un botón. De allí sale un papel: Número B147. Mesa 6. "Aquí tiene, tendrá que entregárselo a la funcionaria". Estás de guasa debió pensar Toño.

Entró en la sala y se acercó con pasos indecisos a la mesa mientras miraba a un lado y a otro, no fuera que, todavía hubiese preparada alguna sorpresa más. Una vez allí, entrega la documentación. La funcionaria sin apenas mirarla le pone los correspondientes sellos. "¿No comprueba si está bien?" "Seguro que sí (sólo le falto decir: Tienes cara de buen chico). Si hay algo que esté mal ya te llamamos". "Eso, al menos, supondrá venir con cita concertada", pensó.

Y así salió de la oficina, sin saber si había sido víctima de una broma o de un sistema burocrático y acomodado que nos tiene atrapados, y de qué modo.

jueves, 9 de septiembre de 2010

¿Hasta cuándo?


Muchas veces intento pensar que le puede pasar por la cabeza a un ser humano para terminar con la vida de otro de su misma especie. Y por más vueltas que le doy no logró encontarle una explicación a semejante barbaridad. Y mucho menos entiendo que, alguien sea capaz de llevarse la vida, las esperanzas y los sueños de una persona con la que ha compartido proyectos y la ilusión de una vida en común.

Esta mañana sí tenía pensado escribir sobre baloncesto, pensaba hacerlo desde la tranquilidad que te proporciona una noche de reflexión. Quería hacerlo de modo objetivo y considerado hacia el trabajo de los demás. Teniendo en cuenta que es fácil ser general después de la batalla y que, si uno no está en el día a día de un equipo, cuenta con la ausencia de importantes fundamentos de opinión. Pero ese parecer inicial cambió en el transcurso de la mañana. 

A uno se le revuelven las tripas cuando oye que, otra mujer ha sido asesinada a manos de su pareja o ex-pareja. Es entonces cuando entiendes cuales son los motivos reales para sentirse enfadado de verdad y cuando pones en valor la importancia de la eliminación de España en unos cuartos de final de un mundial. A partir de ahí todo empieza a cobrar sentido o, quizás, empieza a perderlo.

Con la de hoy, son 45 las mujeres asesinadas. Cuarenta y cinco vidas segadas, cuarenta y cinco familias destrozadas y un gran número de hijos que, en muchos casos, terminan quedando huérfanos de padre y madre. He pensado muchas veces en esos niños, en esos adolescentes. En cómo tiene que ser su día a día, cómo es posible sentir miedo en el lugar donde debes sentirte protegido, cómo es posible odiar donde solamente debe haber cariño, cómo es posible que se nos llame seres racionales cuando cometemos atrocidades, cómo son posibles tantas cosas que se escapan a la lógica de la razón.

Encendemos la radio o la televisión y oímos la noticia. Muchos pensarán: "Otra más, ¡hay que ser hijo de puta!". A otra gente el problema le pillará tan lejos como los muertos de Afganistán. "Al fin y al cabo, la película no va conmigo".

No soy especialista en nada y menos en este tipo de conflictos. No voy a escribir sobre las sociedades patriarcales, ni sobre los principios de la antropología moderna. Pero, del mismo modo que, creo que es un problema con difícil solución, pienso en la educación como principal motivo. En la ausencia de ella, por supuesto. Intuyo que, todo empezará con un concepto equivocado de la vida en pareja, imagino que la pérdida de respeto será el siguiente paso, para terminar llegando a las amenazas, ya sean verbales o físicas.

Trato de imaginar cómo se creó una pareja que termina de este modo. Y pienso en mi propia experiencia. En la ilusión de un futuro junto a la persona que amas, en el respeto como base de toda relación, en los proyectos comunes, en el apoyo diario, en la comprensión mutua, en los malos momentos, en las discusiones o en las diferentes maneras de entender la vida y lo que nos rodea. Y entonces, pienso que todo termina,  de un modo u otro, porque siempre existe un final para todo. Y es ese el momento en el que debemos de diferenciarnos de los animales. Algo tan sencillo como: "Hasta aquí hemos llegado".

Los finales duelen siempre. En la mayoría de las ocasiones una parte resulta más dañana que la otra; pero al final el tiempo restaña las heridas. Sin embargo, lo que nunca consigue devolver es la vida a alguien que jamás mereció perderla.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El día que Dios se vistió de Scola


Hoy no tenía pensando escribir sobre baloncesto, por aquello del mucho más, pero la descollante exhibición protagonizada ayer por Luis Scola ha hecho que cambie de opinión.

Ayer noche vino a mi memoria la mítica frase pronunciada por Larry Bird después de que Michael Jordan les endosara 63 puntos en el segundo partido de la ronda inicial de los play-off por el título de la NBA. Corría el año ´86, el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos había anotado 49 puntos en el primer partido de la eliminatoria, aunque esta actuación no le sirvió para ganar.

Aprovechando el día de descanso entre partidos, Jordan quedó para jugar al golf con su amigo Danny Ainge, en la actualidad director ejecutivo de los Celtics, y base-escolta por entonces de aquel extraordinario equipo. Al salir del campo, Air le dijo a Ainge: " Mañana os voy a meter más de 50 y os vamos a patear el culo". Con la seguridad de formar parte del mejor equipo de aquella temporada, Ainge respondió: "Mañana te tenemos  preparada una sorpresa. DJ (Dennis Johnson, el base All-Star de aquellos Celtics, el mejor defensor de la NBA), ha pedido personalmente ocuparse de ti. Tú y yo sabemos lo que eso supone".

Posiblemente en el mundo del baloncesto no haya existido un tipo al que le motiven tanto los retos como a MJ. Era un 20 de abril, domingo, tarde soleada y primaveral en Boston. Jordan se presentó con sus compañeros en el emblemático Boston Garden dispuesto a cumplir la promesa realizada. Disputaba su segunda temporada en la NBA y había pasado buena parte de la misma apartado del equipo por una lesión en un pie. Aquella tarde cumplió su palabra; había nacido la leyenda. Aunque su extraordinaria actuación en el templo del baloncesto no sirvió para que su equipo empatara la serie, al menos se llevo el reconocimiento del Garden y, en especial, de unos de los más grandes de todos los tiempos. "Hoy he visto a Dios disfrazado de jugador de baloncesto". Larry Legend dixit. Casi nada.

Ni mucho menos tengo la intención de comparar a Luis Scola con Michael Jordan. Pero no es menos cierto que, la frase que pronunció en su día Larry Bird, se podría aplicar a la actuación que ayer protagonizó el pívot argentino.

En España no vamos a descubrir su extraordinario talento, su inteligencia, su interpretación del bloqueo directo, su movimiento de pies o su capacidad para competir. Aquí fue uno de los grandes, de los más grandes. Pero en Estados Unidos no resulta mediático, no es atlético y, como dice Marcelo Nicola, no es capaz de saltar un listín telefónico.

El partido contaba con todos los ingredientes. Un Argentina-Brasil supone un clásico, una rivalidad continental llevada al marco de un mundial. Lo único negativo ha sido presenciar este partido en octavos de final. Fue digno de la lucha por el campeonato o, al menos, por las medallas.

Supuso un partido de poder a poder, un toma y daca con dureza, intensidad y acierto. Pero sobre todo, fue baloncesto. Baloncesto del bueno, del de verdad, del de siempre. De los que te levantan de la butaca, de los que hacen que te enamores de este juego, de los que enganchan a los niños, de los que te hacen recordar porqué te gusta tanto este deporte, esencia pura.

Hablar solamente de Scola tampoco sería justo, Huertas estuvo descomunal, Barbosa (no es santo de mi devoción) tuvo su momento, ensombrecido posteriormente por un tremendo Jasen y por su desconocimiento del juego, Delfino dejó detalles de su extraordinaria clase y Machado metió un par de canastas enormes.

Mientras Scola, a lo suyo, cual martillo pilón iba perforando la canasta brasileña. Empezó con siete puntos en los primeros compases, en el transcurso continuó sumando y, al final, cuando se deciden esta clase de partidos, demostró el tipo de jugador que lleva dentro. Una en el poste bajo, dos desde cinco metros, la segunda de extraordinaria dificultad, y dos tiros libres para firmar la sentencia.

Ayer disfrute de un partido de baloncesto como hacía tiempo. Deseé que no terminara nunca, que aquello fuera eterno. Desgraciadamente, como todo, se acabó. Pero concluyó del mejor modo posible, con una actuación épica de un extraordinario jugador.

martes, 7 de septiembre de 2010

Cuando el cielo llora

Es cierto que, existen unos deportes más peligrosos que otros, pero cuando sales a competir nunca piensas en no regresar a casa, jamás se te pasa por la cabeza que dejarás tu vida en una pista de motociclismo, en un campo de fútbol o de baloncesto. Tu único objetivo es pasarlo bien, luchar y, si es posible, ganar.

La gran mayoría de la población mundial disfruta con el deporte, somos muchos los que lo practicamos en mayor o en menor medida y otros tantos los que nos hemos educado a través de él. Forma parte de nuestra naturaleza, no entendemos la vida ni las relaciones sociales sin él. Por eso, cuando el pasado domingo en el circuito de San Marino se produjo la muerte de Shoya Tomizawa, a uno se le encoje el corazón. 

Muchas cosas han cambiado en el deporte profesional en los últimos tiempos, la seguridad en los circuitos de carreras, la preparación de los deportistas  y los controles médicos a los que son sometidos... Pero no es menos cierto que el nivel de competitividad ha aumentado exponencialmente. La repercusión mediática de lo que ocurre en cualquier evento deportivo supera los límites de lo racional, algo que sucede hoy en España tarda minutos en dar la vuelta al mundo.

Desde que, en 1964 Miguel Martinez (Atlético de Madrid) se desvaneciera en vísperas de un partido contra el Peñarol en Montevideo, han sido muchos los deportistas que han perdido la vida mientras trabajaban. La diferencia entre aquel trágico suceso y los posteriores hasta el 4 de marzo de 1990 ha sido la ausencia de imágenes. A partir de ese día la percepción de estos acontecimientos cambio, nunca ha sido lo mismo que te lo cuenten que verlo. Entonces, la perplejidad da paso al estupor y éste, a un sobrecogimiento que te vence durante días. 



Fue Hank Gatherts quien tuvo el desgraciado "honor" de ser el primer deportista que fallecería en una cancha con las cámaras de televisión como testigo. Iba para figura y jugaba en la Universidad de Loyola Marymount. Lideraba las clasificaciones de puntos y rebotes a nivel nacional, algo que sólo ha ocurrido dos veces en la historia. En su tercera campaña firmó unos increíbles promedios: 32,7 puntos y 13,7 rebotes para lograr un media en su carrera universitaria de 28 puntos y 11 rebotes. La muerte le sobrevino en un partido contra Portland State durante las semifinales de la West Coast Conference. Tras un espectacular mate, Gathers bajaba a defender mientras chocaba las manos con sus compañeros, en ese momento sintió un enorme dolor que le obligó a llevar las manos a las rodillas para intentar recuperar el aliento, al incorporarse cayó fulminado.
El silencio inundó el Gersten Pavilion de Los Angeles, mientras convulsionaba en el suelo los médicos hacían todo lo posible por reanimarle. Diciocho minutos después llegaba cadáver al hospital.

Desde entonces hemos perdido a muchos deportistas. Desde aquí un pequeño y humilde homenaje recordando su memoria. Algunos de ellos: 

Fútbol: Antonio Puerta, Sixto Rojas, Dani Jarque, Hugo Cuhna, Miklos Feher, Serginho, Marc Vivien Foe, Abdelwahab, Max....

Baloncesto: Angel Almeida, Jaime Rullán, Pablo Coto, Paulo Pinto, Ernesto de la Torre, Reggie Lewis o Samuel Gil, al que tuve el privilegio de conocer durante unos días en Zamora mientras hacía unas pruebas para el equipo que yo entrenaba entonces.

Ciclismo: Antonio Martín, Fabio Casartelli, José Antonio Espinosa, Manuel Sanroma, Saúl Morales, Andrei Kivilev, Alessio Galletti e Isaac Gálvez.

Motociclismo: Daijiro Kate, Wakai , Palazzese y Tomisawa.

Automovilismo: Ayrton Senna, Ricardo Paletti,  Gilles Villenueve, Rolf Stommelen, Stefan Bellof, Manfred Winkelhock, Elio De Angelis o Roland Ratzenberger entre otros.

 Maratón: Diego García.