viernes, 30 de julio de 2010

Ya lo decía Calamaro

¡Y qué razón tenía!     

Se terminó, se va o lo echan, ¡qué más da! El caso es que no sigue. Y sale como llegó, haciendo ruido. Como ha sido su vida, ruidosa, estridente diría yo.

Un genio dentro del campo, para mi, el mejor de todos los tiempos. Capaz de descoser un partido en una jugada, de poner un campo patas arriba,  de dibujar faltas con tiralíneas, de ir a sacar un córner en el Sánchez Pizjuán y darle cuarenta o cien patadas, las que fueran hasta que se cansó, a una naranja que se encontró de camino, y por supuesto, capaz de que un país entero le ascendiera hasta la categoría de Dios. Un tipo que hizo soñar a una nación, que logró que las penas no existiesen para los argentinos, o que al menos se mitigaran. Un ídolo, un fenómeno mundial, un superclase.

Toda la que tuvo dentro le ha faltado fuera. Primero en su propia vida, aunque cada uno la vive como quiere, siempre y cuando no afecte a los demás. Y eso es lo que Maradona no ha sabido hacer. Quizás de tanto oírlo creyó que realmente era Dios, que podía hacer lo que le viniera en gana. Que podía faltarle al respeto a todo el mundo, que podía vivir al margen de la ley, que podía disparar a un grupo de periodistas con un rifle de aire comprimido en medio de la noche o mandar a todos a mamarla en una de las imágenes más ventajistas que se hayan presenciado nunca en el deporte.

El genio se va quedando solo, todos aquellos, pocos ya, que aún le defendían le han dado la espalda. Uno le miente, otro le traiciona, más cadáveres abandonados por el camino. La lista crece a cada día que pasa. Para muchos argentinos ya no es Dios, ha tocado tierra, para otros muchos todavía tiene ese halo.

Sea como fuere, como decía Calamaro: "Maradona no es una persona cualquiera"

jueves, 29 de julio de 2010

Mi amigo y los salmones




Tengo un amigo, bueno, tengo varios, pero hablo de uno en concreto. Un tipo sensacional, con el que tengo profundas conversaciones sobre los asuntos más variopintos, incluso, alguna vez,  charlamos sobre baloncesto. Por circunstancias geográficas hace tiempo que no hablamos, pero nos cruzamos jugosos emails que mantienen viva esa tradición que empezó hace unos cuantos años, y que, se intensifica en esta época cuando todos los equipos van construyendo sus plantillas.

Ayer me envió uno de sus agudos correos, y haciendo uso de su habitual ingenio e ironía, me habló de los salmones, estableciendo una metáfora con el panorama baloncestístico que tenemos este verano. Recordaba los documentales de media tarde de la 2, aquellos que junto con el Tour, muchos utilizamos para echar la siesta. Y concretamente decía, y cito literalmente: "Recuerdo los osos pardos que, llegada la primavera esperaban pacientemente en la orilla del río, mientras los salmones nadaban corriente arriba luchando contra la fuerza del río para desovar.
Esperaban y esperaban, y cuando la corriente se hacía mayor y los salmones podían saltar para superar las pequeñas cascadas que se formaban, llegaba el momento. Los muy cabrones se acercaban a la cascada, se ponían a dos patas y literalmente trincaban todo salmón que saltaba fuera del agua con una facilidad pasmosa. Se ponían tan hartos de comer salmón que, cuando trincaban un pez, se comían sólo las huevas y tiraban todo lo demás"

En otras épocas, a estas alturas del calendario, muchos eran los fichajes que se habían producido y bastantes los equipos que tenían perfilada su plantilla. Pero hoy, todo ésto ha cambiado. A 29 de julio, cuando temporadas atrás, muchos ya estábamos preparando la maleta ante la llegada de la inminente pretemporada; hay algunos equipos LEB que no tienen entrenador, otros que aún no saben en qué categoría van a competir, y muchos jugadores y entrenadores, asomados al abismo de una temporada en blanco.

Los clubes, que se han convertido en los osos, asfixiados por una situación económica que roza el dramatismo, esperarán a que los jugadores estén al borde de la histeria, y al ver que no encuentran el acomodo que en otros tiempos tuvieron, aprovecharán su posición de fuerza para conseguir sus servicios al menor precio posible.

Las tornas han cambiado, ésto continúa siendo la ley de la oferta y la demanda, pero ahora las reglas, las marcan otros.

miércoles, 28 de julio de 2010

Se acabó la fiesta





Llevo toda la mañana debatiéndome entre la prohibición de las corridas de toros por parte del parlamento de Cataluña o la deuda del Barça. Uno no sabe si escribir sobre ambas cosas o ninguna de ellas. Porque, tanto lo uno como lo otro tiene su intríngulis y su delicadeza. Pero como esta mañana estoy especialmente cabreado, voy a aprovechar la ocasión, que la pintan calva, y le voy a echar valor y al toro.

España es un país con unas señas de identidad muy definidas, imagino que como todos los demás. El caso es que, hay muchas costumbres, platos o tradiciones que nos caracterizan. Siempre hemos vivido bajo algunos de esos tópicos tan típicos: sol, fiesta, paella y toros. Y probablemente esto último sea lo más popular. Las corridas de toros siempre han seducido a muchas y a muchos. A los autóctonos y a los foráneos, con mención especial al  mítico Hemingway. 

Es una tradición que se remonta a tiempos inmemoriales, y que, desde mediados del siglo XVIII, tras una serie de cambios, dio lugar a las corridas de toros en su sentido moderno.

No me gustan los toros, nada. Me parece un triste espectáculo, y me abstengo de ponerle cualquier calificativo para no herir sensibilidades. Aún así, no los prohibiría, forman parte de la cultura de nuestro país. De la forma que tiene mucha gente de entender nuestra forma de ser, del paisaje, que se los digan al de Osborne, de nuestro vocabulario, qué sentido tendrían los olés, incluso de alguna que otra bandera, como la que sacaba Raúl para celebrar los títulos del Real Madrid.


Aunque lo peor no es que se prohiban los toros, lo peor es que se utilicen argumentos e intereses políticos para ello y que, como siempre, tanto los unos como los otros, los usen como un elemento disgregador.

martes, 27 de julio de 2010

El Ermitaño



Hay un lugar en el que la comida se convierte en poesía, la experiencia de comer adquiere una dimensión extrasensorial y entonces, se para el tiempo, o esa sensación tienes, o es que quizás querrías que así fuera. Antes de llegar no te quieres marchar y cuando ésto ocurre, ya estás pensando en volver, piensas en agudizar todos tus sentidos para no perder detalle. Porque allí, no sólo el gusto está presente. Tienes que oler, oír, sentir y tocar, y por supuesto, tienes que ver. 

Y me explico, obvio resulta decir que, las pupilas gustativas deben de estar en plena forma cuando visitas un establecimiento de esa categoría, pero no es menos cierto que, eso supone el último paso en la liturgia de una experiencia semejante. Antes, tienes que ver el servicio, el cuidado del último detalle, el gusto por una buena decoración, la presentación de los platos y la perfecta armonía de todo lo que se mueve a tu alrededor.

Después, tienes que oír, más bien escuchar y entender, y aprender de los que ponen adjetivos a los sabores, de los que hacen metáforas con los sentidos y sentimientos del paladar, porque allí el paladar siente y se estremece, y a veces llora de auténtico placer.

Y más tarde tienes que oler, que es como empezar a comer. Y empezar a descifrar los ingredientes que componen el manjar que vas a degustar. Y es cuando, el tacto del cuchillo y el tenedor adquiere una sensibilidad desconocida hasta entonces, cuando un movimiento adquirido de modo tan mecánico pasa a formar parte del coro de una orquesta. Esa que estalla cuando en tu boca se mezclan sabores, olores, experiencias, recuerdos, sensaciones y emociones.

Y pasan los platos, a cual mejor, y sigues viendo, y oliendo, y oyendo, tocando y llorando de alegría cada vez que masticas. Y bebes, porque hay que beber, que sería aquello sino. ¡Qué invento ese del maridaje! Y te dejas llevar, y despegas, y vuelas. ¡Qué placer este el de comer! Y exclamas: ¡Joder, qué bueno está ésto! Y le dices a Pilar:  "Hay que buscar fecha para volver. ¡Cómo aquí no hemos comido nunca en ningún sitio! Y mira que hemos rodao". Y ella responde: " Y mira que hemos venido veces, y cada vez se come mejor. ¡Y ya es difícil!"

Porque es lo que tiene El Ermitaño, antes de volver, no te quieres ir.


lunes, 26 de julio de 2010

El hasta luego de un Señor




Se va, se marcha uno de los más grandes, deja paso, silencioso, como siempre, con su habitual clase, porque tiene más fuera que dentro del campo, y ya es difícil. Sin decir una palabra más alta que otra, como un señor. Sin dar un ruido, como llegó. Sigiloso, como su acecho en la boca de gol. Dejando el 7 en las espaldas de otro que, a mi juicio, estará lejos de la gran mayoría de los logros del capitán. Porque siempre será el capitán, algo que no solamente significa llevar un brazalete con el escudo de tu equipo, participar en el sorteo de campo o negociar las primas de la plantilla. Ser capitán significa mucho más, y Raúl González es el mejor ejemplo de ello.

Llegó hace dieciséis años, un 29 de octubre, La Romareda lo vio por primera vez, qué caprichos tiene el destino, ese mismo campo le vio marcar su último gol en primera división. Jugó con desparpajo, tuvo ocasiones, y sólo le faltó el gol. Ese que llegó una semana después contra el Atlético de Madrid, equipo del que salió y al que siempre tuvo entre sus víctimas favoritas a la hora de ver puerta. 

Y a partir de entonces, con sus logros, y con el paso del tiempo, los records empezaron a caer uno detrás de otro. Pero a diferencia de muchos otros que, baten marcas personales, pero no llenan su currículum de éxitos colectivos, él sí lo logró. Ahí están sus seis ligas, cuatro supercopas de España, tres Champions, una supercopa de Europa y tres Intercontinentales.

Pero más allá del jugador, del mito, está el Raúl persona. Siempre humilde, siempre discreto, siempre fiel a sus orígenes.

Hoy se va una leyenda, se va de un modo que no merece, otra debía haber sido su despedida, el 7 no debería descansar en la espalda de ningún otro, porque las tardes de domingo en el Bernabeú no serán lo mismo sin él. Porque no aparecerá aquel que siempre lo arregla, aquel que el gesto más reivindicativo que ha tenido es señalar con los pulgares su nombre y su número, para que jamás olvidemos que, hoy se va el jugador más grande que ha tenido el Real Madrid. Y eso, es decir mucho.

viernes, 23 de julio de 2010

La cuadratura del círculo

Se denomina cuadratura del cículo al problema matemático, irresoluble en geometría, consistente en hallar -sólo con regla y compás- un cuadrado que posea un área que sea igual a la de un círculo dado. La resolución de este problema trató de abordarse repetidas veces, sin éxito, desde la antigüedad clásica hasta el siglo XIX.

Al deporte español le pasaba algo parecido. Y esa cuadratura se logró, para satisfacción de todos, el 11 de julio de 2010. 

Siempre me ha llamado poderosamente la atención, el nivel al que compiten los deportistas españoles; más, si cabe, teniendo en cuenta algunos parámetros que nos permiten comparar el nivel económico y los recursos de los que disponemos en este país.  

Analizando algunos de esos valores, España nunca se sitúa en el top ten. Ocupamos el puesto  veinticinco en la clasificación de países con la renta per cápita más alta, superados por países como: Luxemburgo, Noruega, Qatar, Suiza, Dinamarca, USA, Francia, Alemania, Italia............

Tenemos la misma posición si analizamos el PIB, siendo superados por los países anteriores a excepción de Qatar e Italia.

Si miramos el número de habitantes por país, caemos dos puestos. España tiene casi 47 millones de personas. Muy lejos de China, India y Estados Unidos, que son los tres países que lideran la lista. Aunque los asiáticos le llevan mucha ventaja a los americanos, puesto que, ambos tienen más de mil millones de habitantes.

Todo ésto le da un valor añadido al éxito de nuestros deportistas. Es cierto que, estamos consideramos como un país importante dentro del contexto internacional, pero no es menos cierto que somos pequeños, no sólo en el número de habitantes, sino en extensión, ranking en el que ocupamos el puesto cincuenta y dos.

Muchas veces hemos tenido complejo de inferioridad, algo que en los últimos años se ha transformado en un profundo sentimiento de confianza en nosotros mismos. Solamente hace falta repasar los muchos éxitos del deporte español, tanto a nivel de clubes como de selecciones. Ahí van algunos de ellos.

Atletismo: 11 medallas en Juegos Olímpicos, siendo especialmente significativo el oro de Cacho en Barcelona ´92. 31 medallas en campo a través (individual y por equipos). 94 en campeonatos de Europa en pista cubierta. 53 al aire libre. En cuanto a los mundiales, 30 en pista cubierta y 33 al aire libre, a las que hay que sumar 40 medallas en el cross de las naciones. Y eso que, quizás, éste sea uno de los deportes en los que más lejos estamos del nivel medio.

Baloncesto: somos los actuales campeones del mundo y de Europa, así como, subcampeones olímpicos. Entre el Real Madrid y el Barcelona suma 11 copas de Europa. Han sido nueve los jugadores españoles que han jugado en NBA, desde que Fernando Martín llegara a Portland hace veinticuatro años.




Balonmano: Campeones del mundo en el 2005. A nivel de clubes suman 13 copas de Europa y 16 Recopas.

Ciclismo: Aquí a los franceses les va a dar algo, como en el tenis. Doce tours, los cuatro últimos consecutivos, Pereiro, Sastre y dos de Contador que está a un paso de conseguir el tercero. Aquí hay un dato que pone los pelos como escarpias, de los últimos veinte, los cilcistas españoles habrán ganado diez si el de Pinto lo consigue este año. Además de ésto, 5 campeonatos de mundo en ruta, 2 en contrarreloj, más las medalla en juegos olímpicos, con mención especial para el oro de Samuel Sánchez en Pekín.

Fórmula 1: Fernando Alonso ha conseguido dos títulos.

Fútbol: Campeones del mundo y de Europa. Más 12 Copas de Europa entre el Barcelona y el Madrid, a lo que hay que sumar, recopas, copas de la UEFA, etc.




Fútbol sala: la selección ha sido 2 veces campeona del mundo y 5 veces de Europa. A nivel de clubes han ganado 5 títulos de la máxima categoría continental.

Golf:  Olazabal y Ballesteros 2 masters de Augusta cada uno a los que hay que sumar 3 British del cántabro.

Hockey hierba: 2 platas en mundiales y 3 en juegos olímpicos, más 2 oros europeos. Los clubes han conseguido 5 copas de Europa.

Hockey patines: lo de éstos es de locos. La selección, 14 campeonatos del mundo y 13 campeonatos de Europa. Además de 40 copas de Europa a nivel de clubes.

Kárate: Siete campeones del mundo con 11 títulos, más cuatro a nivel de selecciones. Esta lista se vería incrementada si fuera deporte olímpico.

Motociclismo: desde que el mítico Ángel Nieto habriera la lata, 32 títulos mundiales en las diferentes categorías, a la espera de lo que pase en el 2010, que al ritmo que van pueden hacer triplete.

Piragüismo: 9 medallas olímpicas. Con especial mención al pontevedrés Davil Cal, con 4 de ellas, más un oro en el campeonato del mundo de 2007.

Rally: a pesar de la mala suerte que siempre ha caracterizado a Carlos Saínz, consiguió dos títulos mundiales, más un Dakar de coches. Al que se unen 3 de motos, Roma (1) y Coma (2).

Tenis: gracias a Santana que inició los éxitos y a Nadal que los está superando, el tenis es un deporte que ha dado muchas alegrías a la afición española. Pero no han sido únicamente estos dos tenistas los que nos han hecho disfrutar. Ha habido cuatro números uno, Arantxa Sánchez-Vicario en el 95,  Moyá en el 99, Ferrero en el 2003 y Nadal en el 2008 y en la actualidad. Además de ésto: 4 Davis, 13 Roland Garros, 3 Wimbledon, 2 US Open, 1 Open de Australia y los Masters de, Orantes en el 76 y Corretja en 1998.





Trial: Tarré consiguió 7 campeonatos del mundo, y entre Colomer, Raga y Bou suman 12, tanto al aire libre como indoor.

Triatlón: Raña fue el primer campaón mundial que tuvo España en esta joven disciplina, además sumó dos campeonatos de Europa. Noya ha conseguido un campeonato del mundo y otro europeo, más dos veces la copa del mundo.

Vela: Dieciseis medallas en Juegos Olímpicos.

Waterpolo: la selección ha sido oro Olímpico y mundial, además de 2 copas de Europa a nivel de clubes.




Evidentemente hay deportes en los que aún estamos lejos de los mejores, como en natación, rugby o esquí, donde solo las medallas de los hermanos Ochoa han supuesto alguna alegría. Pero lo que resulta obvio es que, España es al día de hoy la primera pontecia mundial a nivel deportivo. Demostrando un extraordinario nivel de preparación y de competitividad.

jueves, 22 de julio de 2010

La dificultad de ser normal




Ayer, durante esa tradicional reunión de los miércoles que, ya se ha convertido en mítica, puesto que son muchos los años de vigencia, sin cerrar por vacaciones, ya que siempre hay un alma desamparada que necesita beber unas cañas, y nunca falta algún samaritano que se aviene a acompañarla; hablamos sobre "lo normal". Conversación que surgió a raíz de ver a Jesús Calleja, sin lugar a dudas, el leonés más mediático que tenemos hoy en día. Alguien dijo conocerle, haber hablado con él unas cuantas veces, para terminar sentenciado al final de la cita: " Es un tío normal". 

Y aquí surgió el debate. Anda que, necesitamos nosotros mucho para enfrascarnos en una conversación filosófica. 

¿Qué es lo mejor que se puede decir de un deportista reconocido, de alguien que lo tiene todo, títulos, fama, dinero.....? Joder, pues que es un tío normal. ¡Hay que joderse! Cuando lo normal es que fuera normal. Pues no, lo anormal es que sea un tío normal.

Y es cierto, uno que ha tenido la "suerte" de conocer a unos cuantos, al final los termina clasificando con dos adjetivos: es un gilipollas o es normal. Y aquí subyace el verdadero quid de la cuestión.  Era así antes, o se ha convertido en ello con el paso del tiempo y los sucesos. Porque, evidentemente no es lo mismo, si antes ya era un gilipollas, pues bueno, normal que ahora siga siéndolo, incluso le disculpamos por ser aún más de lo que era inicialmente (aunque en muchos casos no sabremos cómo era antes, porque no les conocíamos).

¿Pedimos otra?. Eso ni se pregunta, o eres nuevo. 

Claro que digo yo, al final ser un tío normal en esas circunstancias no es fácil. Cuando te ves en la cima del mundo, cuando todos te reconocen por la calle, cuando no paran de pedirte autógrafos ni de hacerte entrevistas, cuando tienes más pasta de la que puedes gastar, cuando te hacen creer que eres inmortal, cuando realmente tienes las mismas posibilidades de acatarrarte que cualquier otro, pues eso, no tiene que ser fácil.

Eso depende mucho de la educación que hayan tenido, si has nacido en una familia en la que no te han inculcado valores, ni te han enseñado a reconocer cuánto cuesta conseguir las cosas, lo lógico es que se te vaya la pelota y te vuelvas un gilipollas, si es que no lo eras antes.

Y aquí nunca falta el ejemplo de Nadal. Que es muy recurrente, y perfecto para estas ocasiones. 

No ves, es un tío normal. Un chaval que ha recibido una buena educación, con valores, y que, gracias a ello, tiene los pies en el suelo.

Habrá de todo, como en botica. 

Eso sí es verdad. Además, la de gente que se te tiene que arrimar por el interés. Normal que sean precavidos.

Ya, pero una cosa es ser precavido y otra gilipollas.

Y así siguió la noche, hubo un par de cañas más o tres, un poco de debate más sobre la normalidad o la anormalidad, muchos otros temas de conversación, más o menos trascendentes. Y el firme propósito de que los miércoles no se acaben nunca.

martes, 20 de julio de 2010

Menos cinismo





Ayer me quedé perplejo, no por la reacción de Contador al adelantar a Schleck cuando a éste se le salía la cadena, sino por ver cómo ha reaccionado mucha gente ante esta circunstancia. 

Inicialmente, me sorprendía el comentario de Carlos de Andrés asegurando que dicha actuación iba a levantar polémica; pero es evidente que tenía razón ya que, durante la tarde de ayer y la mañana de hoy, no han parado de sucederse los comentarios.

Son dos las posibilidades que debemos tener en cuenta para empezar a analizar todo lo acontecido. Primera, que Contador no viera lo sucedido, de hecho, mira hacía atrás prácticamente en el mismo momento en el que la cadena se sale. De ser cierto este primer supuesto, a los ojos de casi todo el mundo quedaría exculpado de cualquier acusación. Siempre hay que dejar un espacio a los retorcidos.

La segunda opción es que lo viera y aprovechase la coyuntura para atacar y sacar ventaja, que es lo que lo que piensa la gran mayoría. Solamente Contador sabe lo que vio, pero si este último supuesto fuera cierto, en ningún caso, desde mi punto de vista, supondría tener una conducta antideportiva.

Hoy, nuestro día a día es competencia. Competimos por todo y contra todos. Es el modo de vida que nos ha tocado vivir, si no compites no llegas. Y aún así, muchas veces, compitiendo tampoco llegas. Si ésto es lo que ocurre durante el transcurso de nuestras vidas, qué no será el deporte profesional, donde existen infinidad de intereses, no sólo deportivos, no sólo en busca de la propia satisfacción y del reconocimiento ajeno, sino también económicos, que en muchas ocasiones es el leit motiv de gran parte del personal.

Sea lo que fuere lo que vio Contador, actuó como debía. Os que si a Usain Bolt se le sale la zapatilla en la final olímpica de 100 metros, va Asafa Powell y dice: "Parad, que se tiene que atar los cordones. ¡Qué así no mola ganar". O cuando Fernando Alonso tiene un problema en el coche, va el inglés y dice: "Todos a boxes hasta que a mi colega le arreglen el alerón". Y así podía seguir poniendo ejemplos hasta el día del juicio final.

Ya está bien de tanta hipocresia. Contador no le metió un palo en la cadena a Schleck para que ésta se saliera. ¡Eso sí que hubiera sido antideportivo y motivo de expulsión! Simplemente se aprovechó de una circunstancia de carrera, de una contingencia del deporte. Algo que mañana le puede suceder a él. 
Así es la vida, nos guste o no.

lunes, 19 de julio de 2010

Veinte años no son nada






Hace unas cuantas semanas que me ronda la idea. El propósito de escribir sobre el club, sin desmerecer a ningún otro, en el que mejor me han tratado y en el que más a gusto me he sentido.

Y que mejor día que el de hoy, cuando se cumplen veinte años desde la creación del C.B. Jovent. Lamentablemente, es un día en el que imagino se produzcan sentimientos contradictorios. Por un lado, la alegría de ver como en estos tiempos en los que lo efímero es norma, un club modesto, en una pequeña población de Menorca, subsiste ante las adversidades que presenta la economía española en general y la baloncestística en particular. Por otro, la tristeza de tener que dar un paso atrás y renunciar a la máxima categoría en la que el club ha militado, para tratar de conseguir que, esos veinte años de existencia se conviertan en muchos más.

La gente de Alaior atesora muchas virtudes, son emprendedores, trabajadores, agradecidos, realistas, apasionados; pero especialmente, honestos. Saben hasta dónde pueden llegar, nunca ofrecen más de lo que pueden dar, y eso ha hecho que se ganen a pulso una fama de seriedad impropia en estos tiempos que corren. 

Ha sido ese mismo ejercicio de responsabilidad el que les ha dicho que había que dar un paso atrás para volver a tomar impulso, esa voz de la conciencia que tienen tan arraigada en sus adentros la que les ha dicho que querer vivir por encima de la capacidad que tiene ahora mismo el club para generar recursos, era la sentencia de muerte. Y sé que eso no es fácil, cuando tocas con tus propias manos el objetivo que durante tanto tiempo te has marcado, la sensación de vacío y de impotencia que anida en el interior de cada uno, es difícil de llevar durante los primeros días.

De esa decisión ya ha pasado un tiempo, al final todo recupera su forma, todo vuelve a su sitio, todo recupera la normalidad. Al fin y al cabo, un año más, volverá a haber baloncesto en Alaior.

Bagnéres de Luchon

Problemas tecnológicos me impidieron publicar el artículo sobre nuestra llegada a Luchon. Ahí va.




Esta noche descansamos a los pies de los Pirineos, mañana nos espera un largo camino hasta  Logroño. Hemos elegido la ruta intermedia, es decir, aquella que nos va a permitir disfrutar de un paisaje incomparable sin que los estómagos se giren del todo. Pasaremos por Roncesvalles, antes de llegar a Pamplona, para desembarcar finalmente en la tierra del Rioja, donde nos esperan Ana, Candela, Nacho y Lola, que, aunque no ha salido aún del vientre de su madre, promete hacerlo en tres o cuatro semanas.

A las once de la mañana dejamos Toulouse, el día de ayer fue como todos los demás, sensacional. Jacques nos ha brindado la hospitalidad de un extraordinario anfitrión, circunstancia por otro lado, normal debido a su categoría humana. Dejamos la ciudad rosa con pena, pero con la intención de regresar algún día.

El viaje hasta Luchon ha sido tranquilo, mucho más, sin lugar a dudas, que el que tendrán los corredores del Tour cuando dentro de tres días concluyan aquí la etapa. La ausencia de fatiga que proporciona conducir, te permite disfrutar del paisaje como seguro no lo harán Contador y compañía. 

Bagnéres de Luchon es una pueblo majestuoso,  repleto de enormes villas, construidas muchas de ellas entre los siglos XVIII y XIX. Mucho ha debido de cambiar desde que 4000 años atrás llegaran los primeros pobladores. Hoy es conocida por la calidad de sus aguas termales y por sus estaciones de esquí. También ofrece un gran número de actividades en verano: descenso de cañones, un gran número de excursiones,  rutas en mountain bike con pendientes vertiginosas, rafting.......y  parapente.

Tenía mucha ilusión por volar, por vivir la experiencia de saber lo que se siente cuando uno está en el aire a esa distancia del suelo, eso sí que es ver las cosas con perspectiva. Pero, desgraciadamente, un impresentable llamado Eric, me dejó tirado cuando habíamos acordado un vuelo para las cinco y media. de la tarde. Así que, si alguna vez visitáis Luchon y decidís volar en parapente, llamadme para que os diga a quién no debéis llamar.

Al margen de esta lamentable circunstancia, el resto fue perfecto, como todo lo que llevamos vivido hasta este momento. Se acerca el final del viaje, demasiado corto, demasiado pronto, pero, sin lugar a dudas, lo suficientemente intenso.

miércoles, 14 de julio de 2010

Mediodía-Pirineos


Catorce de julio, día de la fiesta nacional francesa, doscientos veintiún años de la toma de la Bastilla; desfiles pasados por agua en París. Mientras tanto, aquí, en Toulouse, ayer noche asistimos a la fiesta de los bomberos, evento tradicional que transcurre la noche del 13 de julio, los bomberos no bailan, simplemente un grupo local ocupa el escenario para cantar un repertorio lo suficientemente extenso como para que quepan  en él canciones españolas. Al fin y al cabo no dista mucho de cualquier verbena de verano en España. Eso fue después de ver por la tarde la ciudad, la cual tiene su encanto. Conocida como la ciudad rosa, por el color de los ladrillos que componen muchas de las fachadas de sus casas, está dentro de la región con el índice de longevidad más alto de Francia. Unas 500000 personas residen dentro del núcleo urbano, millón y medio si se suma el extrarradio.

A diferencia de muchas ciudades francesas, hay mucha vida en la calle, la gente puebla las terrazas e inunda las aceras. Quizás en ésto haya influencia española, teniendo en cuenta que, en el pasado muchos fueron los republicanos que se exiliaron aquí y al día de hoy es una de las ciudades francesas en la que más españoles residen.
Famosa por su universidad, por el Capitolio (ayuntamiento), el río Garona, sus jardines, su canal, el rugby y su gastronomía, donde el pato ocupa un lugar preferencial, siendo la estrella el foie y teniendo como plato más significativo la cassoulet. Poco apropiado para estos calores, ya que está compuesto de alubia blanca, pato y cerdo. Así que, habrá que hacer otra visita en una época más propicia.



El día de hoy ha sido diferente, hemos visitado un pueblo llamado  Cordes, situado a ochenta y dos kilómetros de Toulouse. Es un pueblo medieval ubicado sobre un monte con cuatro murallas concéntricas que protegen un conjunto de calles estrechas y tortuosas que parecen un laberinto. El primer recinto data del siglo XIII. 
El paisaje que se divisa es un privilegio, cuando estás allí arriba, comprendes que el esfuerzo de subir rampas pirenaicas ha merecido la pena.

Tuvimos la suerte de encontrarnos con un festival medieval difícilmente de encontrar en cualquier otro lugar del mundo. Gentes ataviadas con ropa de la écopa: señores feudales, juglares, bufones, enanos, jorobados, malabaristas.... Lo que hizo que pudiéramos imaginarnos cómo se vivía en aquellos tiempos.

Dentro de una hora pondremos el final de fiesta asistiendo a los fuegos artificiales, será el colofón perfecto a dos días magníficos.







martes, 13 de julio de 2010

Primera etapa

Hoy afrontamos la segunda etapa de nuestro viaje. La primera nos llevó a Vitoria, Bayonne y Pau.
Hacia más diez años que no visitaba Vitoria, y volver mereció la pena por muchos motivos. Porque continua tan bonita como siempre, con sus amplias zonas verdes, sus calles tan limpias y sus gentes tan amables. Con ese tranvía que no conocía, y que dota a la ciudad de un aspecto elegante y distinguido.

Pero si hubo un motivo por el que mereció la pena, fue por ver en la plaza mayor, como España se proclamaba campeona del mundo. Como hubiera dicho el mítico dúo Sacapuntas: "la plaza estaba a reventar" Con la sensible diferencia de que allí había más de 22. No cabía un alma, todos, mayores y niños con sus camisetas y sus banderas. Media docena de provocadores con camisetas holandesas, siendo de allí, pero esperando que perdiera España. Idiotas los hay en todos los sitios.

Del partido no voy a contar nada, me resulta imposible pensar que alguien no lo haya visto. Lo que sí quiero contar es que la plaza explotó con el gol de Iniesta, todos nos volvimos locos, hasta Pilar, que pasa del fútbol, saltó sobre mi del mismo modo que Reina lo hizo sobre la melé de compañeros. Y es que, el fútbol desata pasiones, y esta vez fueron de las buenas, de las positivas, de las que unen, de las que hermanan, de las que te hacen sentir bien, muy bien. Fue una noche bonita, la plaza de la Virgen Blanca abarrotada, la gente cantando, riendo, llorando, pellizcándose, preguntando al de al lado si de verdad no era un sueño y diciendo que no quería ir a dormir, no fuera que al despertarse, aquello no fuese verdad.

Y sí que lo fue, al día siguiente cuando nos levantamos, los titulares de la prensa lo corroboraban. CAMPEONES DEL MUNDO. Ahí va la hostia, como diría uno de aquí.

Después de ésto uno cruza mejor los Pirineos, más suelto, aunque con el miedo de que algún vecino, cansado de que nuestros deportistas no paren de ganar, te mande de nuevo a casa. Pero no fue así, en Bayonne, vendían camisetas y banderas españolas, los dependientes te daban la enhorabuena como si fuéramos nosotros los que marcamos el gol de Iniesta, incluso en Pau, un policía local quería perdonarnos poner el ticket de la hora.

Hoy toca viaje a Toulouse, ciudad con muchos españoles, estancia de tres días en casa de nuestro amigo Jacques. Disfrutaremos de la ciudad rosa, de sus gentes y sus costumbres.
Porque, donde fueres haz lo que vieres.

sábado, 10 de julio de 2010

Diario de unos viajantes

No he sido consciente hasta esta misma mañana, después de once meses, voy a tener por primera vez una semana completa de vacaciones. ¡Estoy que no quepo en mí de gozo!

Van a ser diferentes a lo que estamos acostumbrados, será una ruta hispano-francesa que promete ser divertida, reencuentros con viejos amigos, lugares nuevos que visitar, otros que no lo son tanto, pero que siempre merece la pena regresar a ellos. Habrá ciudades, habrá montaña (Pirineos), habrá gastronomía (muchas gracias por los correos en los que os ofrecéis gustosamente a realizar vuestras aportaciones), habrá buen vino de Rioja de la mano de mi amigo Nacho, buena comida francesa en compañía de mi amigo Jacques y habrá, siempre y cuando Pilar se atreva, un vuelo en parapente en Luchon, población francesa situada en plenos Pirineos. Será la prueba más complicada que tenga que superar mi capacidad de seducción.

Trataré de manteneros informados diariamente, de momento, mañana, primera parada Vitoria. Disfrutaremos de la compañía de Víctor, y nos prepararemos para ver como nuestra selección nos hace campeones del mundo.
¡Allá vamos!

viernes, 9 de julio de 2010

El surrealismo hecho ciencia

Parece mentira que, en un país tan serio como Alemania, un pulpo sea el que pronostique los resultados de su selección. Ya lo hizo durante la pasada Eurocopa, atinando todos los resultados, a excepción de la final que ganó la selección española.

Paul, que es como se llama el pulpo en cuestión, ha acertado durante esta copa del mundo el ganador de todos los partidos que jugó el equipo teutón, incluidas las derrotas contra Serbia en la fase de grupos y contra España en semifinales.

Son muchos los países que se han sentido ofendidos por este molusco cefalópodo dibranquial. Australia, Ghana, Inglaterra y Argentina. Y en todos ellos se habla de la posibilidad de sacrificar al animal para darse un festín. Es por ello que, ya han surgido varias iniciativas por parte de diferentes protectoras de animales para declarar al octópodo especie protegida.

Hoy nuestro querido Paul ha realizado el pronóstico de la final. Y, como no podía ser de otra manera, nos da como ganadores. No sabemos si Paul ha visto jugar a la selección, si las ostras que le ponen en la caja que está adornada con la bandera española son más grandes que las otras, o si realmente tiene poderes extra sensoriales. Lo que parece evidente es que el tipo no es tonto, ya que no ha querido enfrentarse con el país en el que mejor se cocina a los de su especie.

jueves, 8 de julio de 2010

7 de Julio: San Fermín o el día que Puyol remató con el alma de 45 millones de españoles.

Se acabaron los complejos. Todos ellos, desde el primero hasta el último. El futbolístico y el del sentimiento.

España volvió a dar muestra de la clase que atesora, desde el inicio la propuesta quedó en evidencia. Balón, balón y más balón. Toques, desmarques, asociaciones, diagonales, paredes....un lujo para la vista. Alemania salió acomplejada, con el paraguas abierto para mojarse lo menos posible ante el chaparrón que se avecinaba.


Despejadas las dudas previas, en parte resueltas por el pulpo, sólo quedaba saber cuándo llegaría el momento del gol. Ocasiones, posesión de balón, tiros a puerta, jugadas de tiralíneas, pero el gol no llegaba. Alguno en el descanso volvía a los complejos del landismo: "No me gusta ésto" " Ya verás como estos cabrones al final nos la lían" "Acordaros de lo que decía Lineker"........ Para sofocar ese pequeño atisbo de acojono, dije: "Yo, sí estuviera ahora mismo en Mallorca, preferiría ser español que alemán". Y con ésto terminó todo, bueno, con ésto y con el inicio de la segunda parte, y con el tiqui-taca, y,sobretodo, con el gol de Puyol. Cómo vino, cómo se levantó, cómo voló, con qué ganas le pegó, le dio con el alma, con el alma de 45 millones de españoles que saltamos con él, que cabeceamos con él, que nos abrazamos como si hubiéramos marcado, todos y cada uno de nosotros, el gol de nuestras vidas.

Ahora, mientras recuerdo lo sucedido, y veo como estaba el bar, las calles, las plazas, todo abarrotado de gente, emocionados, con sus banderas, con sus camisetas, con las caras pintadas y los ojos vidriosos, todos ellos de emoción y alguno con más cerveza de la cuenta, pero todos felices, disfrutando, con las miserias aparcadas por unas horas, sin aparentes preocupaciones, pensando que mañana será otro día, pero que hoy me quiten lo bailao. Y aún resuenan en mis oídos el ruido de la vuvuzelas que, por una vez no molestaban, y las bocinas de los coches, y la risa de la gente, y los cánticos llenos de sentimiento. Pienso en un único sentimiento, el de ser español y poder decirlo sin ningún tipo de complejo.

miércoles, 7 de julio de 2010

Pase lo que pase hoy, siempre seré de Vicente del Bosque



Desde que comenzó el mundial de Sudáfrica estoy preguntándome, ¿qué delito ha cometido del Bosque para que ni tan siquiera le sea concedido el beneficio de la duda? Han sido muchos los artículos y comentarios, muy variopintos todos ellos, pero sobretodo malintencionados.
Aunque ha habido uno que, siempre me ha llamado poderosamente la atención. Su única virtud es la de ser un alineador que maneja muy bien los egos de un vestuario. Y por lo visto, aquí empiezan y terminan todos sus méritos.
Más allá de las consideraciones personales, sobre las que luego escribiré. Lo que está fuera de toda duda es su brillante currículum:

2 Ligas: 2001; 2003
2 Ligas de Campeones: 2000; 2002
1 Copa Intercontinental: 2002
2 Supercopa de España: 2001; 2003
1 Supercopa de Europa: 2002

Su único lunar ha sido su experiencia con el Beşiktaş turco. Trabajó allí durante una temporada y los resultados estuvieron lejos de las pretensiones iniciales.

Desde su salida del Real Madrid al finalizar la temporada 2002/03, el club de Concha Espina tan solo ha ganado dos ligas (2006/07 y 2007/08) y una Supercopa de España (2008), contando como fracasos todas sus participaciones en la Champions.

Hoy puede seguir haciendo historia, de momento es el seleccionador que más lejos nos ha llevado en una copa del mundo. Es el patrón de una nave que alberga todos nuestros sueños e ilusiones. La cabeza pensante que puede hacer que este país salga durante unas semanas de la depresión en la que se ha instalado.

Al margen de todos sus éxitos deportivos, está el Del Bosque persona. En estos tiempos que corren, parece ser un tipo que no gusta o no convence. No es mediático ni provocador, no proporciona titulares, está calvo y tiene barriga, y además, su maltrecha cadera hace que tenga un andar irregular.

Pero por encima de todo eso que, simplemente es una cuestión mediática, algo que tanto gusta a la prensa. Está un tipo educado, un hombre prudente y tranquilo, reflexivo, elegante en sus modos, conocedor de su profesión y de lo que ello significa, dialogante, humilde, sencillo y entrañable. Un hombre que ha demostrado que no hace falta que el traje te quede bien para ser un caballero.

Pase lo que pase hoy, yo, soy de Del Bosque. De su actitud y de su saber estar, de su manera de andar por la vida. Porque ganemos o perdamos, estoy seguro de que seguirá siendo el mismo.



martes, 6 de julio de 2010

Malos tiempos para la lírica

Como decía el mítico grupo vigués Golpes Bajos, corren malos tiempos. No sé si lo son para la lírica, pero lo que parece evidente es que, sí lo son para el balocesto.
Nuestro deporte no se ha sentido ajeno a la crisis económica que estamos viviendo. Día tras día leemos noticias de desapariciones de equipos, de renuncias a salir en la categoría que por méritos deportivos correspondía, de clubes que están asfixiados por las deudas.......
Siempre ha sido el cuento del pastor y el lobo, éste último ha estado viniendo temporada tras temporada, hasta que al final terminó por llegar. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, seamos sinceros. Se han pagado nóminas muy por encima del valor real de muchos jugadores, no sólo por su juego, si no por la capacidad de éstos para hacer que los clubes recuperaran semejante inversión. Pero así estaba el mercado. Se ha vivido cómodamente al amparo del dinero público sin capacidad o interés para generar recursos por otras vías. Se ha esquilmado a los clubes como si fueran las gallinas de los huevos de oro....
Ahora toca convivir con la realidad, toca dar un paso atrás, no sólo porque no se puede avanzar en muchos sentidos, sino porque toca ver las cosas con perspectiva. Ser conscientes de dónde estamos, ser conscientes de la capacidad que tiene para generar recursos económicos el baloncesto en nuestro país. Es el momento de pensar en el baloncesto de los modestos, el baloncesto de las pequeñas ciudades, el baloncesto de los pueblos, en el baloncesto FEB que tantas alegrías da cada viernes.
Todos debemos reflexionar, directivos de clubes y federativos, entrenadores, jugadores, periodistas, público. Y después de ello, actuar. Ya está bien de ponernos la venda en los ojos, de fingir que aquí no pasa nada, de pensar que ya escampará, de dejarlo todo albur como otras tantas veces.
Es ahora, porque si lo dejamos para mañana, será tarde.

Bienvenidos

Siempre quise tener un blog. Siempre pensaba en todos aquellos que lo tenían y me decía: ¡Eso tiene que estar bien! No tengo ningún tipo de pretensión, simplemente me apetece escribir, reflexionar como si lo hiciera en voz alta.
Escribiré sobre baloncesto y mucho más. El basket es mi verdadera pasión, pero no la única.
Os doy la bienvenida, y espero que juntos disfrutemos de esta aventura.